Plumas al cierzo

Reciclaje profesional

Domingo Alberto Martínez Martín

Domingo Alberto Martínez nos escribe este relato breve

La de vueltas que da la vida, piensa; y se retuerce en la silla, que ya le está haciendo un siete en el trasero. ¡Un camello!, ¡su reino por un camello! Observa el reflejo que le devuelve la puerta de la secadora: un anciano de pelo blanco, suspira, la barba descuidada, en ropa interior de franela (que también —se rasca con disimulo— habría que ir pensando en lavar) estampada con coronitas. ¡El oro, ay!, ¡esa es otra! ¿Cuánto no habrá regalado? Y ahora no le llega (repasa la calderilla en la palma de la mano) ni para el aguachirle este de la máquina.

Saca el uniforme de la secadora, mientras por megafonía se repite el estribillo de una ranchera:

pero sigo siendo el rey.

Melchor se pone la chaqueta, el pantalón rojo Coca-Cola; se encasqueta el gorro con borla.

—¡Jo, jo, jo! —ensaya, para cuando el cliente le abra.

Se carga a la espalda la mochila de Glovo.

Y arranca el patinete eléctrico.