Un encuentro en la nieve
Raquel Sánchez Corcuera nos escribe este relato breve
La pequeña Sara estaba yendo a recoger leña, como siempre les obligaba su padrastro, cuando, de repente, vio algo rojo en la nieve. Soltó la mano de su hermanito y se acercó. ¡Era una mariquita!
- Pobrecita. - Dijo la niña. - Aquí te morirás de frío... Ven. - Y la cogió entre sus manitas para darle calor.
Entonces, el animal comenzó a brillar y, ante los atónitos ojos de los dos niños, la mariquita se transformó en un hada.
- Tu bondad será recompensada, pequeña. - Dijo el hada. - ¿Cuánto hace que no veis a vuestra madre? - Les preguntó.
La niña reflexionó.
- Desde que nuestro padrastro se enfadó con ella y la hizo desaparecer. Creo que... hace dos inviernos. - Dijo Sara, con lágrimas en los ojos.
- Seguid por este camino. - El hada señaló hacia un bonito sendero bajo los árboles.
Los niños asintieron y siguieron el camino blanco. Unos tímidos copos de nieve acariciaron sus caritas y entonces... la vieron.
Su madre iba a su encuentro con los brazos extendidos y lágrimas en los ojos.
- Mis pequeños... - Dijo. - Cómo os he echado de menos... Venid, venid, ya nunca tendréis frío. Adornaremos el árbol y haremos guirlache y bizcocho.