Plumas al cierzo

La culpa fue de diciembre

Mario Martínez Martínez

Mario Martínez Martínez nos escribe este poema

A fe de serte sincero,
reconozco, mes de Enero,
que tú no eres el culpable
de ser un gran quebradero
en la cosa del dinero
de la gente respetable.

Sólo por ser tempranero,
cargas con el agujero
que nos dejó el mes saliente,
y lo que empezó en sendero,
cuesta se vuelve primero,
para acabar en pendiente.

Pasa pues, que el derrochar
se empieza pronto a notar
cuando el bolsillo no alcanza,
consecuencia sin dudar
que conlleva el estirar
más el brazo que la manga.

También nuestro cuerpo queda
al igual que la cartera,
exprimido y ojeroso,
es la resaca festera
por no ponerle frontera
a ese vinillo espumoso.

La Navidad compartida,
los regalos, la comida,
la Paz tan tradicional,
son la excusa preferida
de quien nos dora la vida
para forrarse al final.

Los encuentros familiares,
los abrazos, los manjares,
los turrones y el champán,
son argumentos ‘sociales’
con los que cuatro ‘vívales’
su fortuna engordarán.

A nosotros mientras tanto,
nos estimula su canto
de sirena en los oídos:
-¡Comprad, que si no es comprando,
la vida no tiene encanto
ni la Navidad sentido!

No es tan duro de aceptar
que no sabemos soñar
sin sus placeres pequeños.
Si logramos limitar
hasta dónde hay que gastar...
¡Dejad que nos vendan sueños!