Chivite rechaza la acusación de UPN sobre un "robo" del gobierno y sostiene que la etapa de esta formación ha concluido
- Debate sobre la legitimidad del gobierno de Navarra
- Las acusaciones de UPN y la respuesta del gobierno
- Posiciones del PSN respecto a las declaraciones políticas
Debate sobre la legitimidad del gobierno de Navarra
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha declarado que no resulta aceptable en una democracia que un partido político afirme que “le arrebatan un gobierno”. Además, ha señalado que Unión del Pueblo Navarro (UPN) continúa sin reconocer que su etapa terminó.
En respuesta, el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha manifestado que considera “legítimamente indecente” el pacto del gobierno con EH Bildu, un partido que no condena el terrorismo de ETA, y ha criticado duramente este acuerdo.
Este intercambio tuvo lugar durante el pleno parlamentario, tras una pregunta del PSN sobre si Chivite se siente presidenta de un “gobierno robado”, en referencia a unas polémicas declaraciones realizadas por Esparza en una comisión de investigación sobre adjudicaciones públicas.
Las acusaciones de UPN y la respuesta del gobierno
A pesar de no ser su turno para intervenir, Esparza solicitó participar para defender el honor de su grupo parlamentario, palabra que le fue concedida por el presidente de la Cámara, Unai Hualde.
Chivite afirmó que, a pesar de casi 50 años de democracia, existen partidos que no comprenden o no desean comprender las normas del sistema democrático. Subrayó que los gobiernos se forman sumando mayorías y que no son propiedad de ningún partido, sino expresión del voto ciudadano.
También recordó que su administración tiene la legitimidad otorgada por las urnas y respaldada por acuerdos políticos, defendiendo que UPN sigue utilizando argumentos anacrónicos y repartiendo carnets de constitucionalistas que, según ella, resultan preocupantes en una democracia.
Para Chivite, el gobierno actual cuenta con una mayoría social y política suficiente y aspira a continuar si así lo decide la ciudadanía. Reprochó a UPN que insistan en la idea de un “gobierno robado”, calificándola de actitud patrimonialista que no corresponde a una democracia sólida.
Posiciones del PSN respecto a las declaraciones políticas
Por su parte, Esparza defendió que su pregunta fue una “pregunta bulo” y aclaró que sí ha reconocido la legitimidad de los gobiernos. Sin embargo, insistió en que resulta indecente que el acuerdo para gobernar se haya cerrado con EH Bildu.
Esparza justificó el uso del término “robado” relacionándolo con la negociación de dos gobiernos y una moción de censura con un líder socialista, aludiendo a investigaciones que vinculan supuestas tramas corruptas en adjudicaciones públicas.
Reafirmó que no se trata de una alianza ideológica sino de un pacto con EH Bildu para supuestamente continuar con prácticas ilícitas, por lo que mantuvo que, aunque el gobierno es legítimo, el acuerdo es indecente. Además, defendió la idea de que gobierne la lista más votada para reflejar de forma más directa la voluntad ciudadana.
Finalmente, la parlamentaria del PSN Ainhoa Unzu censuró que UPN haya afirmado públicamente que les han “robado” dos gobiernos, lo que consideró grave porque ataca la legitimidad y el correcto funcionamiento democrático de la Cámara.
Unzu rechazó que esta postura constituya una nueva estrategia de la derecha, centrada en mentiras y deslegitimación, y ratificó que el gobierno de María Chivite es resultado de la voluntad expresa de la ciudadanía, insistiendo en que los gobiernos no son patrimonio exclusivo de ningún partido, sino la manifestación legítima de las mayorías parlamentarias.