Caja Rural de Navarra incrementa su beneficio un 5,48% en 2025 con 249 millones
Resultados económicos 2025
Caja Rural de Navarra reportó un margen de intereses de 300 millones de euros durante el ejercicio 2025, acompañado por un margen bruto que alcanzó los 427,4 millones de euros, lo que representa un descenso del 1,86% frente al año anterior. El resultado neto del ejercicio se situó en 249 millones de euros, incrementándose un 5,48% con respecto al periodo previo.
La institución financiera planea destinar estos beneficios principalmente a fortalecer su patrimonio, asignando 244 millones de euros a reservas no distribuibles. De este modo, el patrimonio neto se eleva a 2.343 millones de euros, reflejando un aumento del 13,11% frente al año anterior.
Solvencia y calificaciones
En términos de solvencia, el ratio de Capital Ordinario de nivel 1 (CET 1) se ubicó en el 30,21%, mejorando en 308 puntos básicos respecto al anterior ejercicio. Esta cifra mantiene a Caja Rural de Navarra como una de las entidades con el nivel más alto en el sector financiero español.
Respecto a las calificaciones crediticias, la entidad ostenta ratings entre los más sólidos del mercado, con una evaluación de BBB+ con perspectiva estable por parte de Fitch, y A3 otorgado por Moody’s en diciembre de 2025.
Depósitos y créditos
Caja Rural de Navarra administra un total de 13.562 millones de euros en depósitos procedentes del sector privado, incremento que representa un 5,55% más en comparación con el año anterior. Al mismo tiempo, el crédito vivo concedido a clientes alcanzó 9.795 millones de euros, creciendo un 4,35% interanual.
La tasa de morosidad cerró el año en 2,09%, manteniéndose estable respecto al ejercicio previo y situándose por debajo del promedio nacional, que se ubicó en el 2,69%.
Expectativas para 2026
Con la finalización del plan estratégico trianual en 2025, la entidad apunta a consolidar su cuota de mercado, reforzar la solvencia y posicionarse como referente de cercanía y compromiso en su área de influencia mediante su acción social.
El objetivo es mantener el crecimiento en la concesión de créditos a particulares y empresas, gestionando de forma rigurosa y prudente para controlar la morosidad. Esto será fundamental para sostener la productividad actual en un contexto de tipos de interés bajos.