Plaza Nueva

  • Diario Digital | martes, 24 de noviembre de 2020
  • Actualizado 00:40

TARAZONA

Flora de nuestro entorno inmediato

El entorno natural de Tarazona presenta estos días una exuberante vegetación. Nuestros campos y montes están en su mejor momento. 
Foto de Andrés Omeñaca
Foto de Andrés Omeñaca
Flora de nuestro entorno inmediato

El entorno natural de Tarazona presenta estos días una exuberante vegetación. Nuestros campos y montes están en su mejor momento. 

Después del último periodo de lluvias; amapolas, ajos, Jacintos, tomillo, ruda, rúcula o jazmín son algunas de las muchas plantas que podemos encontrar en flor durante estos momentos en contacto con la naturaleza. 

Muchas de ellas son plantas arvenses, o sea ligadas a los campos de cultivo, otras son más de monte y medran en pequeños cabezos rocosos mientras que algunas prefieren espacios más frescos como las acequias y brazales. Todas ellas son especies vegetales que forman parte de la rica diversidad biológica de nuestra comarca. 

Flores, fotos de Andrés Omeñaca - 2

Las semillas de las malezas alimentan a aves tan populares como los jilgueros, verdecillos, pardillos o verderones. Otras consideradas también como “malas hierbas” son comestibles y las solemos adquirir en las tiendas de alimentación para enriquecer nuestras ensaladas. Es el caso de la rúcula, planta de temprana floración muy común en los ribazos y bordes de caminos que en este momento aún muestra sus característicos pétalos en forma de cruz. El jazmín silvestre de inflorescencias inodoras, a diferencia de sus parientes de jardín, luce en este momento infinidad de flores con corola amarilla y en el interior de su denso ramaje se refugian currucas, otros pequeños pájaros e incluso liebres y perdices. Las semillas de las populares amapolas se consumen en muchos productos de repostería y panadería y el uso de la codeína se la debemos a esta interesante familia. Los geranios silvestres semejantes a los que cultivamos en macetas pero de inflorescencias más pequeñas pronto mostrarán sus característicos frutos en forma de cabeza de grulla. Así le pareció al botánico Linneo que bautizó a este género con el nombre Geranium del griego geranion=grulla. 

Debemos recordar que el uso tradicional que se ha hecho de estas plantas para consumo (atucar, alpetriques, colejas, hinojo, etc) o para fitoterapia (tomillo, hipérico…) lo llevaban a cabo personas que tenían un amplio conocimiento de las mismas y si alguien piensa usar alguna, primero debe informarse bien de como debe hacerlo, que principios activos tiene, que partes son utilizables y que partes se tienen que evitar. La propia acelga que contiene numerosas vitaminas y ácidos grasos beneficiosos no la deben consumir en exceso personas propensas a producir cálculos renales por su alto contenido en calcio. 

Flores, fotos de Andrés Omeñaca - 1

Por último, algunas sustancias químicas de los vegetales silvestres pueden interactuar con algún medicamento que podamos estas consumiendo por lo que siempre se aconseja informarse de estas cuestiones por un experto en medicina, botánica o farmacia.