Nanopartículas de platino mejoran la eficacia de la radioterapia en cáncer
- Nanopartículas de platino y radioterapia
- Doble mecanismo de acción
- Hipoxia tumoral y su impacto en el tratamiento
- Características y beneficios de las nanopartículas
- Colaboración e investigadores
Nanopartículas de platino y radioterapia
Un equipo de investigadores en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), vinculado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y a la Universidad de Zaragoza, ha desarrollado nanopartículas de platino que incrementan significativamente la eficacia de la radioterapia contra el cáncer.
Este avance, en colaboración con el Instituto de Salud Carlos III, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y la Universidad de Elche, representa un paso adelante para mejorar los tratamientos oncológicos mediante el uso de materiales nanotecnológicos innovadores.
Doble mecanismo de acción
El estudio demuestra que las nanopartículas de platino actúan con un mecanismo físico y químico combinado que frena el crecimiento tumoral y mejora la supervivencia en modelos animales.
El platino amplifica el daño al ADN producido por la radiación y, además, cataliza la producción local de oxígeno, lo que retrasa la reparación celular y aumenta la eficacia del tratamiento.
Hipoxia tumoral y su impacto en el tratamiento
Uno de los grandes desafíos de la radioterapia es la hipoxia tumoral, causada por la escasez de oxígeno dentro de los tumores sólidos debido a vasos sanguíneos defectuosos. En estas condiciones, el daño al ADN de las células cancerosas no se consolida, lo que permite que el tumor se repare y desarrolle resistencia.
Las nanopartículas diseñadas superan esta barrera al generar oxígeno directamente en el tejido tumoral, mejorando así la respuesta a la radioterapia.
Características y beneficios de las nanopartículas
Con un tamaño menor a 3 nanómetros, estas nanopartículas pueden administrarse tanto por vía intravenosa como directamente en el tumor, y destacan por su biocompatibilidad y baja toxicidad en células sanas.
Su pequeño tamaño facilita la eliminación progresiva del organismo a través de la orina, minimizando los riesgos asociados y mejorando la seguridad del tratamiento.
Además, se ha demostrado que con dosis bajas de radiación y el uso de estas nanopartículas, se logra una fuerte reducción del crecimiento tumoral, lo que sugiere un avance importante para terapias menos agresivas.
Colaboración e investigadores
El proyecto ha sido liderado en el INMA por Miguel Encinas, José Ignacio García-Peiró, José Luis Hueso y Jesús Santamaría, todos ellos miembros del Departamento de Ingeniería Química y Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad de Zaragoza y otras instituciones científicas.
También han participado investigadores del Instituto de Salud Carlos III, el CNIO y el Instituto de Investigación Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche, consolidando una red multidisciplinar para este desarrollo.