Zaragoza

La doctora Isabel Nerín advierte sobre el aumento del vapeo en jóvenes: "Es una epidemia silenciosa disfrazada de inocua"

La doctora Isabel Nerín, especialista en Tabaquismo de la Universidad de Zaragoza, advierte de que ambas epidemias, la del cigarrillo convencional y la del electrónico, son perjudiciales para la salud
Nerín advierte que el vapeo oculta el consumo de nicotina y gana adeptos jóvenes, mientras el tabaco convencional disminuye tras diez años

Consumo y tendencias del tabaco y cigarrillos electrónicos

El consumo tradicional de tabaco sigue en descenso en España, pero emerge un nuevo desafío relacionado con el uso de cigarrillos electrónicos especialmente entre jóvenes y adolescentes. Esta situación fue destacada por la doctora Isabel Nerín, experta en tabaquismo de la Universidad de Zaragoza y presidenta de la Sociedad Aragonesa Libre de Tabaco (SALT), con motivo del Día Mundial sin Tabaco.

En una rueda de prensa, Nerín indicó que el “vapeo” es utilizado como un camuflaje para continuar con la nicotina y atraer a nuevos consumidores jóvenes con una percepción errónea de seguridad. Datos recientes de la encuesta EDADES 2024 del Ministerio de Sanidad muestran que el 25,8% de la población española de 15 a 64 años fuma tabaco convencional, una reducción del 9% con respecto a hace diez años, pero el consumo de cigarrillos electrónicos aumenta notablemente.

Actualmente, un 19% de la población adulta ha probado alguna vez cigarrillos electrónicos, frente al 12,1% en 2022 y el 10,5% en 2020. Nerín destacó que, mientras el tabaquismo tradicional está en retroceso, el uso del cigarrillo electrónico se extiende de forma silenciosa entre la juventud, impulsado por campañas que los presentan como productos modernos y aparentemente seguros.

Situación en Aragón: fumar y vapear

En comparación con la media nacional, Aragón presenta particularidades significativas. Según la encuesta ESTUDES 2025, el 7,5% de los adolescentes aragoneses de 14 a 18 años fuma tabaco convencional a diario, cifra superior al 4,3% registrado a nivel nacional.

No obstante, la comunidad autónoma registra un menor consumo de cigarrillos electrónicos en jóvenes, con un 16% que ha utilizado estos dispositivos en el último mes, frente al 26% promedio nacional. A pesar de esta diferencia, Nerín advirtió que ambas realidades requieren atención, pues el uso de vapeadores puede ser la puerta de entrada al tabaquismo tradicional.

Se ha observado en estudios internacionales que muchos adolescentes comienzan con los cigarrillos electrónicos y en menos de un año inician el consumo de tabaco convencional. Además, la experta rechazó el término “vapeo”, aclarando que no se trata de vapor sino de un aerosol con partículas tóxicas inhaladas.

Componentes y riesgos del cigarrillo electrónico

El aerosol generado incluye sustancias como nicotina, formaldehído, acroleína y metales pesados como níquel, mercurio o plomo, junto con partículas contaminantes y aromatizantes. Muchas de estas sustancias están catalogadas como cancerígenas o perjudiciales para la salud cardiovascular y respiratoria.

Regulación y acceso a productos de nicotina

Uno de los principales problemas es el acceso fácil de menores a estos productos, aunque está prohibida su venta a menores. Nerín señaló que la regulación actual tiene numerosos vacíos, especialmente en la venta por internet y ciertos puntos físicos.

Criticó que estos productos fueron introducidos sin campañas previas de prevención ni regulaciones similares a las del tabaco tradicional. La especialista recordó que la prevención es eficaz: a principios de los años 2000 el 20% de los adolescentes fumaban a diario, cifra reducida actualmente al 4% gracias a políticas como el aumento de precios, campañas informativas y espacios libres de humo.

Por ello, defendió la necesidad de endurecer la regulación del cigarrillo electrónico para equipararlo al tabaco convencional, en aspectos como restricciones de consumo, publicidad y puntos de venta, así como potenciar la educación y sensibilización, especialmente dirigida a adolescentes y familias.

Impactos del humo ambiental

El tabaquismo no solo afecta a quienes fuman, también perjudica a terceros expuestos al humo ambiental, declarado carcinógeno por la Organización Mundial de la Salud desde 2006.

En España, entre 3.000 y 4.000 no fumadores mueren anualmente por enfermedades relacionadas con esta exposición, principalmente cáncer de pulmón y cardiopatía isquémica. En Aragón, ese número asciende a 182 muertes al año.

Por ello, se destaca la importancia de mantener y ampliar los espacios libres de humo, con el fin de proteger a la población y ayudar a quienes desean dejar de fumar, al limitar los lugares donde se puede consumir tabaco.

La doctora Isabel Nerín, reconocida por Nofumadores.org por su trabajo en prevención e investigación sobre tabaquismo, insistió en la necesidad de una implicación institucional más fuerte frente a los nuevos productos de nicotina, en especial para proteger a la juventud.

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