Climatización eficiente en Tarazona con Viridis Solaris
Miguel Ángel Salinas, al frente de Viridis Solaris en Tarazona, impulsa servicios de aerotermia y climatización eficiente pensados para cada tipo de vivienda
- Viridis Solaris en Tarazona tecnología y climatización eficiente
- Una empresa cercana centrada en el cliente particular
- Aerotermia el sistema del futuro en climatización
- Navarra y las subvenciones CAIS para aerotermia
- Fontanería y limpieza de sistemas de calefacción
- Planificación y contacto para instalaciones
Viridis Solaris en Tarazona tecnología y climatización eficiente
Miguel Ángel Salinas Santana lleva más de cinco años en Tarazona al frente de Viridis Solaris, una empresa especializada en aerotermia, suelo radiante, climatización y fontanería. Su trayectoria viene de lejos, con experiencia en el sector del aire comprimido y el fluido industrial, y una vocación heredada de su padre fontanero. De esa combinación nace un proyecto centrado en la eficiencia energética y el confort en el hogar.Una empresa cercana centrada en el cliente particular
Su cliente principal es el particular, aunque también atiende a pequeños comercios y restaurantes. “Cada cliente es un bolsillo distinto”, reconoce Miguel Ángel, una filosofía que marca su forma de trabajar. Primero se analiza la vivienda, después se estudia el sistema más adecuado y finalmente se ajusta la propuesta a las posibilidades reales de cada familia. El proceso comienza con una consulta telefónica, seguida de un presupuesto orientativo y, si encaja, una visita técnica. Una instalación estándar se completa en unos cuatro o cinco días de trabajo efectivo, dependiendo del proyecto.Aerotermia el sistema del futuro en climatización
La aerotermia es la gran apuesta de Viridis Solaris. Este sistema extrae el calor del exterior en invierno y el frío en verano, consumiendo solo una parte de la energía eléctrica necesaria para generar confort térmico. “De cada cuatro kilovatios que calienta el agua, solo uno lo trabaja la máquina”, explica Miguel Ángel. El resto procede de la energía del aire exterior. Además, se trata de una tecnología sin gas ni gasoil, lo que implica cero emisiones directas. Aunque la inversión inicial es mayor que la de una caldera convencional, el ahorro comienza a notarse a partir del quinto o sexto año. “Es una inversión que luego recuperas con creces”, resume.