La Charanga Carajillo de Tarazona se proclama mejor charanga nacional
- La Charanga Carajillo se convierte en la mejor charanga nacional
- Así fue el Concurso Nacional de Charangas de Poza de la Sal
- Cómo nació la Charanga Carajillo
- El trabajo detrás del premio
- Un verano con más visibilidad y nuevos retos
La Charanga Carajillo de Tarazona se ha convertido en la mejor charanga nacional tras imponerse en el Concurso Nacional de Charangas de Poza de la Sal (Burgos), uno de los certámenes más reconocidos de España dentro de este ámbito musical. La formación logró además el premio del público, completando una jornada histórica para el grupo.
La agrupación acudió al concurso como representante de Aragón después de superar el proceso de selección que cada año determina qué formación defenderá a cada comunidad autónoma en la cita burgalesa. Allí compitió frente a charangas llegadas desde distintos puntos del país y consiguió convencer tanto al jurado profesional como a los asistentes.
El reconocimiento supone el mayor logro alcanzado hasta la fecha por una formación creada en 2022 y compuesta por jóvenes músicos procedentes de Navarra, Aragón y Soria.
La Charanga Carajillo se convierte en la mejor charanga nacional
El triunfo en Poza de la Sal llega después de varios años de crecimiento continuo para una agrupación que nació de manera espontánea entre antiguos compañeros de conservatorio.
Esteban Martínez Pérez, saxofonista de la formación, explica que buena parte del éxito se encuentra en la estabilidad del grupo y en el compromiso mantenido desde sus inicios.
“Gran parte del grupo sigue siendo el mismo que empezó. Esa continuidad ha sido muy importante para llegar hasta donde estamos hoy”, explica Martínez.
Actualmente, la Charanga Carajillo cuenta con una plantilla de entre quince y dieciséis músicos que participan habitualmente en ensayos y actuaciones. En cada salida suelen desplazarse entre diez y once integrantes.
Aunque la actividad genera ingresos, los miembros de la formación compaginan la música con estudios y trabajos. “Nadie lo hace por el dinero. Hay días muy exigentes, pero siempre acabamos disfrutándolo”, asegura el saxofonista.
La agrupación actúa principalmente en Navarra y Aragón, aunque también ha participado en eventos celebrados en Bilbao, Cataluña, Burgos o Guadalajara.
Así fue el Concurso Nacional de Charangas de Poza de la Sal
El Concurso Nacional de Charangas de Poza de la Sal reúne cada año a representantes de distintas comunidades autónomas en una cita que combina competición y ambiente festivo.
Las agrupaciones participantes son evaluadas en diferentes formatos. Por un lado, realizan una actuación sobre escenario donde se valora la calidad musical y la puesta en escena. Además, también participan en actuaciones y recorridos por las calles y establecimientos hosteleros de la localidad, una parte fundamental dentro del mundo de las charangas.
El jurado está formado por profesionales de la música con amplia experiencia y formación especializada. A ello se suma una votación popular mediante la que el público puede elegir a su agrupación favorita.
La Charanga Carajillo consiguió imponerse en ambas categorías, obteniendo el primer premio absoluto y el premio del público.
Según Martínez, el reconocimiento refleja un cambio que el grupo decidió impulsar hace aproximadamente dos años. “Nos propusimos dar un salto de calidad y entendimos que para conseguirlo era necesario comprometernos más”, recuerda.
Para el músico, el premio también tiene una parte subjetiva ligada a los criterios del jurado, aunque considera que la formación logró ofrecer un equilibrio muy completo entre musicalidad, espectáculo y animación.
Cómo nació la Charanga Carajillo
La historia de la Charanga Carajillo comenzó en 2022, cuando varios antiguos alumnos de conservatorio decidieron aprovechar los conocimientos adquiridos durante años de formación para llevar la música a las calles.
La idea surgió durante una reunión informal entre amigos. Poco después comenzaron las llamadas para reunir a más músicos y poner en marcha el proyecto.
Desde entonces, la formación ha experimentado algunos cambios en sus integrantes, aunque ha mantenido un núcleo estable que continúa formando parte de la agrupación desde sus primeros pasos.
El compañerismo es, precisamente, uno de los aspectos que más valoran sus miembros. “Pasamos muchas horas juntos, viajamos mucho y vivimos días muy intensos. Sin un buen grupo humano sería imposible que funcionara”, afirma Martínez.
Las largas jornadas estivales, los desplazamientos constantes y los horarios propios de las fiestas populares convierten la convivencia en un elemento clave para cualquier charanga.
El trabajo detrás del premio
Detrás de cada actuación existe mucho más trabajo del que habitualmente percibe el público.
La Charanga Carajillo ensaya semanalmente desde hace aproximadamente dos años, una decisión que tomaron con el objetivo de mejorar su nivel musical y afrontar nuevos retos.
Además, gran parte de la preparación se realiza fuera de los ensayos. Los propios músicos dedican tiempo a buscar canciones, actualizar repertorios y adaptar temas para que funcionen en formato charanga.
“Intentamos renovar constantemente el repertorio. Estar al día es fundamental para conectar con el público”, señala Martínez.
La agrupación considera que la innovación musical es una herramienta esencial para diferenciarse y mantener el interés del público actuación tras actuación.
A ello se suma el trabajo organizativo. Los integrantes se reparten tareas relacionadas con la gestión de actuaciones, la preparación de concursos, la relación con ayuntamientos y la coordinación interna del grupo. “Nos repartimos las tareas según las capacidades de cada uno. Tener buena comunicación ayuda mucho a que todo sea más sencillo”, explica.
Un verano con más visibilidad y nuevos retos
La obtención del título nacional ha supuesto una importante inyección de visibilidad para la Charanga Carajillo. Sin embargo, sus integrantes afrontan el futuro con la misma filosofía que les ha acompañado desde el principio. “Queremos seguir creciendo, pero sin perder la esencia que nos ha traído hasta aquí”, subraya Martínez.
El verano vuelve a presentarse como la época de mayor actividad para la formación. Agosto será, una vez más, el mes más intenso del calendario, con actuaciones repartidas por diferentes localidades.
Entre las citas ya previstas destacan las fiestas de Tarazona, las Fiestas del Pilar de Zaragoza y actuaciones programadas en distintos municipios de Navarra, Aragón y Castilla y León.
Mientras continúan sumando kilómetros y escenarios, los integrantes de la Charanga Carajillo siguen disfrutando de la resaca emocional que dejó el anuncio más esperado.
“Escuchar que éramos los primeros fue el mejor momento que hemos vivido desde que empezamos”, recuerda Martínez.