Tiburones para el alma
Para conseguir la cantidad de pescado que necesitan los japoneses para su cocina, han de adentrarse muchos kilómetros mar adentro ya que sus costas han sido muy explotadas. Para ello equiparon sus barcos con grandes cámaras frigoríficas para preservar la frescura de los peces. Pero de todos modos, cambiaba la calidad de estos que no se cotizaba alto en su venta como sushi. Decidieron entonces instalar grandes tanques de agua para transportar a los peces vivos. Estos de alguna manera reconocían la diferencia con nadar en mar adentro y se mantenían vivos pero inmóviles durante la travesía. De esta forma su carne se volvía blanda y se devaluaba en el mercado. Se les ocurrió al fin incluir en el tanque un pequeño escualo que, aunque provocara alguna baja, hacía que los peces estuvieran ágiles y en movimiento, dando así al pescado la calidad deseada...
A veces la vida nos da algún que otro bocado (enfermedad, separación, dificultad económica…) pero, ¿no es esa una buena ocasión para no acomodarnos y ponernos en marcha? Aunque suframos pérdidas y salgamos heridos, nuestra lucha por salir adelante nos hará desarrollarnos y vivir la vida con plena consciencia.
Mari Carmen Cristóbal
Piscóloga