Murillo el Fruto

Murillo el Fruto dice "basta ya" a la inseguridad y a la delincuencia

150 vecinos de Murillo el Fruto se manifiestan frente a los actos delictivos que están sucediendo en el municipio

Robos en huertos, ocupaciones ilegales, quema de cobre y talleres clandestinos son algunos de los delitos que han motivado la manifestación vecinal que ha recorrido las calles del municipio, con la participación de 150 vecinos

Murillo el Fruto, municipio de 600 habitantes, ha visto cómo la tranquilidad que lo caracterizaba se ha alterado por un incremento de la inseguridad. Los vecinos, hartos de la falta de respuesta ante el aumento de robos, ocupaciones ilegales y actividades delictivas, han decidido alzar la voz. El pasado fin de semana, organizaron una manifestación pacífica, respaldada por una reunión vecinal convocada para exigir acciones concretas. Aunque el ayuntamiento está al tanto de la situación, la concejala Silvia Sarachaga ha aclarado que la manifestación fue una iniciativa exclusivamente vecinal.

La concejala también ha explicado que los habitantes de Murillo del Fruto llevan tiempo enfrentando problemas como robos en huertos, quemas ilegales de cobre y talleres clandestinos. "Hay gente que está viniendo, que no sabemos quiénes son, y se están involucrando en actividades delictivas", ha comentado Sarachaga. El aumento de estos delitos ha generado un clima de miedo y frustración en la población, especialmente entre los más mayores, quienes temen por su seguridad.

Según Sarachaga, la manifestación surgió debido a la sensación de que las denuncias a las autoridades no producen resultados tangibles. "La gente llama, denuncia, pero nada cambia. No queremos que esto se convierta en un efecto llamada para más delincuencia", ha señalado la concejala. A pesar de la implicación del ayuntamiento, el cual ha estado recibiendo y gestionando las quejas de los vecinos, los recursos limitados de los pequeños municipios como Murillo hacen que las respuestas sean más lentas y menos efectivas.

Los vecinos, que llenaron la sala de reuniones del ayuntamiento en la última convocatoria, solicitaron que se tomaran medidas urgentes. La manifestación pacífica que recorrió las calles del pueblo fue la respuesta a este llamado a la acción, una manera de "hacer ruido" para que las autoridades no olviden la situación que atraviesan.

"El problema no es solo que roben, sino que nuestra calidad de vida, nuestra tranquilidad, se está viendo seriamente amenazada", ha comentado Sarachaga, destacando la preocupación de los agricultores locales que han sufrido robos de baterías y herramientas en sus terrenos. "Si la única ventaja que tiene un pueblo como Murillo es la tranquilidad, ¿qué nos queda?", ha lamentado.

A pesar de que el ayuntamiento apoya las quejas de los vecinos, la concejala ha destacado que su capacidad de acción es limitada debido a la falta de recursos y personal especializado. "Desde el ayuntamiento no podemos actuar de manera directa en muchos casos. Necesitamos ayuda de más arriba para poder ofrecer soluciones eficaces", ha indicado Sarachaga, quien también ha hecho un llamado a la ciudadanía a continuar con las denuncias y a hacer presión para que se tomen medidas más contundentes.