Ribera

La Mancomunidad de la Ribera ajusta la tasa de residuos para 2025

Sede de la Mancomunidad de la Ribera en Tudela

Las nuevas medidas incluyen un incremento del 3% en la tasa de basuras y una bonificación para viviendas alejadas de contenedores, buscando equilibrar costes y mejorar el servicio

La Mancomunidad de la Ribera ha aprobado en su última asamblea una serie de cambios en la ordenanza de la tasa de recogida, tratamiento y eliminación de residuos sólidos urbanos que entrarán en vigor en 2025. Fernando Ferrer, presidente de la Mancomunidad, ha explicado los motivos de estas modificaciones y la necesidad de adaptar el servicio a las condiciones actuales, asegurando su sostenibilidad a largo plazo.

Ferrer detalla que las modificaciones surgen tras realizar un análisis exhaustivo de las ordenanzas fiscales de otras mancomunidades de Navarra y evaluar quejas y sugerencias recibidas por los equipos que gestionan el servicio diariamente. A partir de esta revisión, la Mancomunidad ha decidido ajustar la tasa de basuras con un incremento del 3%, una medida que Ferrer describe como esencial para equilibrar los costes del servicio y afrontar el aumento de los precios generales y de proveedores. Subraya que esta actualización sigue la lógica de los incrementos salariales y de otros ajustes en gastos necesarios para mantener la calidad en la gestión de residuos.

Además, la nueva ordenanza establece un enfoque más inclusivo sobre la aplicación de la tasa. Ferrer explica que, a partir de 2025, se cobrará a todas las viviendas que generen residuos, independientemente de si estas cuentan o no con una actividad económica adjunta. Este cambio responde al principio de “quien contamina, paga”, en línea con la legislación actual sobre residuos. Igualmente, se introduce una tarifa única para las viviendas con actividad económica, simplificando el proceso de facturación.

Fernando Ferrer presidente de la Mancomunidad

Una de las novedades que resalta el presidente es la inclusión de una bonificación del 30% en los casos en que el servicio se preste a viviendas, locales o actividades situadas a más de 500 metros de un contenedor. Según Ferrer, esta medida tiene como objetivo facilitar el acceso al servicio y ajustar la tarifa en función de la ubicación, reconociendo las particularidades de la distribución geográfica en la Ribera.

Respecto al reciclaje y la sostenibilidad, Ferrer destaca que la Mancomunidad ha hecho progresos en la clasificación de envases y papel, aunque admite que aún queda trabajo en la separación de residuos orgánicos. Señala que muchas familias aún enfrentan dificultades para incorporar este tipo de separación en sus hogares y enfatiza que se realizarán campañas de sensibilización para incrementar el reciclaje de materia orgánica, un elemento crucial para mejorar la eficiencia en el tratamiento de residuos.

Finalmente, Ferrer menciona los retos futuros, entre los que destaca la construcción de un nuevo vertedero y la renovación de la planta de biomasa, proyectos para los que espera contar con el apoyo del Gobierno de Navarra. También subraya la importancia de la colaboración ciudadana en la correcta gestión de residuos y agradece a los vecinos de la Ribera por su compromiso con el medio ambiente.

Con esta actualización de la ordenanza, la Mancomunidad busca adaptar sus servicios a las demandas actuales y seguir ofreciendo una gestión de residuos eficiente y sostenible.