La investigación del accidente ferroviario de Adamuz pone el foco en la vía
- El accidente ferroviario de Adamuz y el inicio de la investigación
- Las primeras hipótesis y la posición del Ministerio
- Ángel Ruiz, experiencia en calidad y conservación ferroviaria
- Un sistema basado en la trazabilidad y el control
- Soldaduras y materiales bajo estricta supervisión
- Mantenimiento, registros y supervisión continua
- Posible conjunción de factores en el siniestro
- La seguridad del sistema ferroviario español
- Prudencia y espera a las conclusiones oficiales
El accidente ferroviario de Adamuz y el inicio de la investigación
La actualidad continúa marcada por el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, en Córdoba, el pasado domingo y que, según los últimos datos oficiales, ha dejado 43 víctimas mortales.
El siniestro ha generado una profunda conmoción social y ha activado una compleja investigación técnica en la que se analizan tanto las condiciones de la infraestructura como el estado del tren y otros posibles factores concurrentes.
Las autoridades trabajan para esclarecer las causas exactas del accidente, mientras se recopilan y revisan todos los registros disponibles.
Las primeras hipótesis y la posición del Ministerio
Ayer, en una comparecencia pública, el ministro de Transportes, Óscar Puente, reconoció como una posibilidad que las marcas detectadas en los bogies y en las ruedas del tren accidentado y de otros convoyes que pasaron previamente por el mismo punto puedan estar relacionadas con un defecto en la vía.
No obstante, ha insistido en que no existen conclusiones definitivas y que la investigación continúa abierta. También ha recalcado que el accidente no se produjo ni por fallo humano ni por falta de inversión o mantenimiento.
Desde ADIF se ha confirmado, además, que el tramo fue revisado en cuatro ocasiones en los meses anteriores al siniestro, la última de ellas el pasado 7 de enero, once días antes del accidente.
Ángel Ruiz, experiencia en calidad y conservación ferroviaria
El análisis técnico de lo ocurrido se apoya en la experiencia de Ángel Ruiz Fernández, jefe de Calidad en empresas especializadas en obra y conservación ferroviaria.
Ruiz ha participado en grandes proyectos desarrollados entre 2001 y 2004 en ciudades como Santiago de Compostela, Sevilla, Madrid o Barcelona, y fue auditor jefe de AENOR para empresas de construcción desde Navarra hasta 2008.
Según ha explicado, en investigaciones de este tipo intervienen numerosos niveles técnicos, administrativos y operativos, lo que hace que los primeros días sean clave para recopilar información, pero insuficientes para extraer conclusiones definitivas.
Un sistema basado en la trazabilidad y el control
Ángel Ruiz ha destacado que el sistema ferroviario español se apoya en una trazabilidad completa de todos sus elementos.
Cada componente instalado en la vía está identificado y documentado: se conoce su origen, su fabricante, los ensayos realizados durante su producción y los controles efectuados durante su colocación.
“Todo está trazado”, ha afirmado, subrayando que este sistema permite reconstruir cualquier proceso en caso de incidente.
Soldaduras y materiales bajo estricta supervisión
Uno de los aspectos más sensibles es el de las soldaduras del rail. Ruiz ha explicado que solo personal homologado y específicamente formado puede realizar estos trabajos.
Cada soldadura queda registrada, marcada y vinculada al profesional que la ejecuta, al material utilizado y a las condiciones en las que se ha llevado a cabo.
Además, en las líneas de alta velocidad, estas uniones son sometidas posteriormente a controles por ultrasonidos para comprobar que no existen fisuras, huecos internos ni defectos estructurales.
Mantenimiento, registros y supervisión continua
El experto ha subrayado que todas las operaciones de vía se documentan mediante planes de calidad y programas de inspección.
En estos documentos se recogen datos como temperaturas, fechas, responsables, procedimientos aplicados y resultados de las comprobaciones.
“Estamos hablando de niveles de control absolutos”, ha señalado Ruiz, destacando que existen registros rigurosos desde la fabricación hasta el mantenimiento.
Asimismo, ha recordado que ADIF mantiene trenes lanzadera que recorren de forma constante la red para verificar el estado de las infraestructuras.
Posible conjunción de factores en el siniestro
En relación con el origen del accidente, Ruiz ha apuntado a la posibilidad de una conjunción de factores más que a una causa única.
Ha indicado que, en condiciones normales, si aparece un defecto progresivo en el carril, los maquinistas suelen detectarlo y comunicarlo, lo que permite actuar antes de que se produzca una situación crítica.
Por ello, ha considerado posible que se haya producido una combinación de circunstancias negativas relacionadas con la vía, el entorno y otros elementos estructurales.
La seguridad del sistema ferroviario español
Durante su análisis, Ángel Ruiz ha defendido la solidez del sistema ferroviario español y ha afirmado que se encuentra entre los más seguros del mundo.
“Son los más seguros precisamente por los rigurosos controles y sistemas de calidad”, ha señalado, destacando que existe un seguimiento permanente y no solo actuaciones correctivas.
Según ha explicado, traviesas, sistemas de sujeción, clips y pares de apriete están homologados y sometidos a verificación constante.
Prudencia y espera a las conclusiones oficiales
Ruiz ha insistido en la necesidad de mantener la prudencia hasta que finalicen los trabajos periciales y se disponga de todos los datos técnicos.
“Todavía es pronto y no se puede apuntar a ninguna causa definitiva”, ha recalcado, subrayando la importancia de esperar a las conclusiones oficiales.
Mientras tanto, la investigación continúa su curso con el objetivo de esclarecer lo ocurrido y evitar que se repitan tragedias similares.
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