Navarra

No hay fiestas sin Jotas

La importancia de la Jota no solo radica en su valor artístico, sino también en su capacidad para unir a las personas

La Jota comienza su camino para formar parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El Ministerio de Cultura ha presentado la candidatura ante la UNESCO para su aceptación, tras finalizar la documentación del grupo de trabajo en el que ha colaborado la Comunidad Foral de Navarra

La Jota, un vibrante y apasionado estilo de música y baile tradicional, ocupa un lugar central en las fiestas de muchas regiones de España. Este arte folklórico, con sus raíces profundamente arraigadas en la cultura popular, ha sido una forma de expresión y celebración durante siglos. Con su característico ritmo vivo y alegre, acompañado por guitarras, bandurrias, y las inconfundibles castañuelas, la Jota es más que un simple baile; es una manifestación de la identidad y el patrimonio cultural de los pueblos que la mantienen viva.

Originada en Aragón, aunque con variantes en otras comunidades como Navarra, La Rioja, y Valencia, la Jota se distingue por su música enérgica y sus movimientos dinámicos. Las letras de sus canciones a menudo relatan historias de amor, la vida cotidiana y, en ocasiones, sucesos históricos. Este folclore se transmite de generación en generación, preservando así la memoria y las tradiciones locales.

La importancia de la Jota no solo radica en su valor artístico, sino también en su capacidad para unir a las comunidades en celebraciones que reflejan un profundo sentido de pertenencia y orgullo cultural. Las fiestas en muchas localidades españolas serían impensables sin las resonantes melodías y los ágiles pasos de la Jota, que marcan el ritmo de la alegría y la comunión social.

Las jotas nunca faltan en el homenaje al Tudelano Popular de las Fiestas de Tudela

Recientemente, este tesoro cultural ha dado un paso significativo hacia el reconocimiento global. El Ministerio de Cultura ha presentado la candidatura de la Jota para ser incluida en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Este movimiento, respaldado por la Comunidad Foral y otros actores comprometidos con la preservación del patrimonio, busca asegurar que esta expresión artística siga siendo celebrada y protegida para las generaciones futuras.

Este paso supone la culminación del proceso aprobado en 2021 por el Consejo de Patrimonio, del que forma parte el Estado junto con las Direcciones Generales de Cultura de las Comunidades Autónomas, y que llevó a la conformación de un grupo de trabajo para la preparación del expediente, del que han formado parte 16 Comunidades, entre ellas Navarra, a través del Negociado de Patrimonio Etnológico e Inmaterial del Servicio de Museos. 

En la Comunidad Foral, la Jota está declarada Bien de Interés Cultural como Patrimonio Cultural Inmaterial por un Acuerdo de Gobierno de fecha 27 de noviembre de 2019. También lo está en Aragón y La Rioja, si bien la Jota forma parte muy importante del patrimonio musical de la práctica totalidad del territorio español. 

La entrega del expediente no supone su aceptación o declaración inmediata por parte de la UNESCO. Ahora, queda pendiente la comunicación oficial de si la candidatura entra o no en el cupo de expedientes que van a ser evaluados en este ciclo 2024-2025, establecido por UNESCO en 60 anuales y priorizados según sus directrices operativas. Este cupo responde a la defensa de la diversidad de expresiones y la representación equitativa de todos los países, por lo que prioriza aquellos expedientes de países con menos representación en la lista, así como los elementos internacionales.

En estos momentos, es la candidatura nacional de la cultura de la sidra d’Asturies la que va a ser admitida para su evaluación por UNESCO, por lo que se espera que la candidatura de la Jota consolide su admisión en 2025.De esta manera, la Jota ha comenzado su andadura en el camino hacia su reconocimiento internacional como un patrimonio cultural de la Humanidad que posiblemente se concrete en el año 2026.