Tudela
El triángulo de la muñeca
18 de febrero de 2015 (13:04 h.)
La muñeca resultaba muy siniestra. Mirada fija, brazos abiertos, como pidiendo auxilio. La llevé a la buhardilla. Mis hijos, que jugaban mucho allí, tuvieron pesadillas con ella. La coloqué junto a la gatera de ‘Harry’. Bufó al instante. Creo que acerté poniéndola de nuevo en la mesita. Allí luce tan inquietante como la foto de mi suegra.
Mieltxo Apastegi