Tudela
El Tablón
24 de enero de 2007 (01:00 h.)
Las mujeres que acuden a las clases de gimnasia del centro de cultura popular de la mujer de Griseras, en el antiguo matadero, sabían que por las noches en el exterior de la sala donde desarrollan sus actividades, duermen habitualmente indigentes, porque suele haber cartones. Pero ahora estas personas se han agenciado unos sofás y deben dormir ahí, tan “ricamente”.
Las chicas que practican deporte en las instalaciones del Valle del Ebro sufren la incomodidad de que, a pesar de contar con un buen número de duchas en su vestuario, sólo funcionan bien cuatro o cinco. Por lo que deben compartirlas: mientras una se enjabona, la otra se remoja.