“Navarra me ha dado todo, es mi hogar y mi inspiración literaria”
La escritora Dolores Redondo Meira, Dama de Honor este sábado 12 de abril de la Orden del Volatín de esta edición de las Fiestas de la Verdura, habla sobre su vínculo con Navarra y su pasión por la gastronomía
Desde que irrumpió en la literatura con la exitosa Trilogía del Baztán, Dolores Redondo ha conseguido cautivar a lectores de todo el mundo con sus historias llenas de misterio, tradición y arraigo a la tierra. Aunque nació en San Sebastián, su conexión con Navarra va mucho más allá de la ambientación de sus novelas: reside desde hace años en la Ribera y ha hecho de esta tierra su hogar.
Este vínculo se ha visto reconocido con su reciente nombramiento como Dama de Honor de la Orden del Volatín, un honor que la autora ha recibido con emoción y gratitud. En esta conversación, nos habla de su relación con Navarra, su amor por la gastronomía y el papel que juegan los paisajes y costumbres en su literatura.
Dolores, cuéntanos, ¿cómo recibiste este nombramiento? ¿Cómo lo sentiste?
Bueno, tengo que decir que ya van varios años en los que se ponen en contacto conmigo para hacerme este honor y, por desgracia, hasta ahora nunca había podido aceptar porque las Fiestas de la Verdura suelen coincidir con abril, el mes del libro, cuando los escritores tenemos muchísimo trabajo con firmas y presentaciones. Así que llevaba años esperando la oportunidad de que cuadraran las fechas para recibir este honor.
¿Sientes Navarra ya como tu casa?
Sí, hace muchísimo tiempo. Navarra me ha dado todo, lo más importante que es el amor. Estoy casada con un navarro, tengo una hija navarra y un hijo donostiarra como yo. Viví en Tudela cinco años y llevo 19 en Cintruénigo. Además, fui nombrada Cirbonera Popular. Me siento navarra por los cuatro costados, aunque nunca dejo de amar mi Donosti querido. Pero soy muy feliz en esta tierra y aquí seguiré.
Con tu obra, también has llevado el nombre de Navarra lejos…
Sí, cuando publiqué la Trilogía del Baztán no era habitual ver novela negra ambientada en entornos rurales. Navarra tiene un impacto cultural, social, económico e histórico tan fuerte que cualquier zona que hubiera elegido habría aportado una gran riqueza a la historia. Estoy encantada de llevar el nombre de Navarra, del Baztán y de la Ribera allá donde voy.
Hablando de la Ribera, ¿qué destacarías de esta zona?
Algo que muchos no saben de mí es que estudié hostelería y soy cocinera titulada. Cuando llegué a Navarra, el impacto de sus productos fue impresionante. Poder cocinar con verduras recién cogidas de la Mejana es un lujo. La gastronomía es una seña de identidad que, en Navarra, cobra un interés especial y también influye en la construcción de mis personajes.
Y en estas Fiestas de la Verdura, ¿cuáles son tus verduras favoritas?
Es difícil elegir, pero diría que la borraja, porque sorprende a quienes no la conocen, y el cardo rojo, por todo el misterio que hay detrás de su cultivo y elaboración.
Nos ha sorprendido saber que eres cocinera. Si tuvieras que preparar un plato con verduras para unos invitados, ¿qué harías?
Una borraja con parmentier de patata y costrones de jamón. También me encanta preparar cardo con almendras en Navidad. Todo el que lo prueba queda fascinado.
¿Has estado antes en las Fiestas de la Verdura?
Sí, muchas veces como visitante, como una más. He disfrutado de los pinchos, los restaurantes y del ambiente de la fiesta.
¿Has pensado en qué dirás en tu discurso durante el nombramiento?
Hablaré de la gastronomía como identidad cultural. En un mundo cada vez más acelerado, la cocina navarra nos enseña paciencia, cuidado y honestidad con el producto. Creo que eso también define a su gente.
Para quienes aún no han visitado Tudela en estas fechas, ¿qué les dirías?
Que disfruten de todo: pasear por los huertos, recorrer los mercados y atreverse a preguntar cómo se cocina cada verdura. Y, por supuesto, que disfruten de la hostelería, de los restaurantes y del calor de la gente de la Ribera.