De desecho a recurso: el viaje con retorno de los residuos
Residuos de Navarra/Nafarroako Hondakinak gestiona la transformación de nuestros desechos en nuevos recursos
La separación de los residuos es mucho más que una responsabilidad ciudadana; constituye un compromiso con el medio ambiente y con las generaciones futuras. Sabemos ya qué camino recorre la materia orgánica desde el contenedor marrón y el compostador hasta convertirse en abono orgánico o gas.
Pero, además, en Navarra, cada año, toneladas de envases, papel, cartón, vidrio, voluminosos y RAEES son depositadas en sus contenedores de reciclaje correspondientes o en los puntos limpios. ¿Cuál es su destino final? Vamos a ver el recorrido que realizan estos materiales para entender mejor cómo Residuos de Navarra/Nafarroako Hondakinak trabaja para convertir nuestros desechos en nuevos recursos.
Los envases de plástico, aluminio y bricks, junto con el papel de aluminio y las bandejas de porexpan que depositamos en el contenedor de envases, se trasladan a las plantas de transferencia de Cárcar, El Culebrete (Tudela) y la de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, así como a la planta de tratamiento de Moratiel de Peralta, donde los residuos se separan por materiales. Los envases de plástico se clasifican según su composición para su posterior transformación en nuevos productos como botellas, textiles o componentes industriales. Las latas de aluminio y acero se funden para crear nuevas latas o estructuras metálicas. Solo en 2023, se han recogido en Navarra 21.065 toneladas de material del contenedor de envases, desechos que han podido ser reintegrados en el ciclo productivo.
En el caso de los contenedores de papel y cartón, son las propias entidades locales quienes envían directamente el contenido (29.786 toneladas año) a las empresas papeleras, que transformarán estos residuos en pasta de papel para fabricar nuevo material.
El vidrio es un material 100% reciclable que puede reprocesarse infinitas veces, por lo que resulta fundamental depositarlo en el contenedor que favorecerá su nueva puesta en valor. Ecovidrio es la entidad que se encarga de recoger los residuos de este contenedor para llevarlos a las plantas de tratamiento (en 2023, recogió en Navarra 18.113 toneladas). Allí se triturará el vidrio y se eliminarán impurezas hasta conseguir el material necesario para fabricar nuevos envases.
Nos queda por descubrir qué ocurre con el aceite usado, la ropa, los voluminosos, los RAEES (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) y los residuos peligrosos que llevamos a los puntos limpios. Cada entidad local habilita estos puntos de recogida desde donde Residuos de Navarra /Nafarroako Hondakinak gestiona su envío a los gestores autorizados para darles otra oportunidad. Por ejemplo, el aceite se utilizará para hacer jabón o biodiesel, y nuestra ropa usada se destinará al mercado de segunda mano o servirá para hacer trapos de cocina.
Existe también la posibilidad de solicitar la recogida de voluminosos a domicilio por parte de Traperos de Emaús, por lo que no hay excusa para abandonar estos residuos en la calle o al lado de los contenedores. Es este un reto en el que interviene no solo el respeto al medio ambiente sino también la consideración hacia nuestro vecindario, claves de una convivencia sana y un modelo sostenible ambientalmente.
El esfuerzo del conjunto de la ciudadanía y de las entidades locales, con la gestión de Residuos de Navarra / Nafarroako Hondakinak, permite que nuestros residuos se conviertan en recursos, en un viaje circular con un beneficio infinito para el medio ambiente.