Abuela de Tudela 2024

Consuelo Enciso Puyo elegida Abuela de Tudela

Consuelo Enciso Puyo, Abuela de Tudela 2024, junto a sus familiares y amigos

Cumplirá 100 años el 30 de agosto

El 27 de julio, a las 12 del mediodía, la ciudad de Tudela rendirá homenaje a Consuelo Enciso Puyo, quien será nombrada la Abuela de Tudela 2024. Este reconocimiento, otorgado por la Peña Moskera, se llevará a cabo durante las fiestas de Santa Ana, una tradición arraigada en nuestra ciudad. Consuelo, nacida el 30 de agosto de 1924, está a punto de celebrar su centenario, un logro que pocos tienen el privilegio de experimentar.

José Antonio Martínez Cascán, conocido como ‘Tudelica’ y presidente de la Peña Moskera, comenta con sarcasmo sobre la elección de la Abuela de este año: “Este año seguimos con lo mismo… a ver qué abuela escogemos porque llevamos dos años que nos estamos luciendo, dos de 99 años. Vamos a ver el año que viene si conseguimos una de 101, 102 o por ahí”.

El acto de presentación, que tuvo lugar el 24 de junio en el patio de la Real Casa de Misericordia, contó con la presencia de los familiares de Consuelo. Ella se mostró ilusionada y agradecida por el nombramiento como Abuela de Tudela, noticia que había recibido por sorpresa unas horas antes.

Una familia que ha dejado huella

Consuelo, viuda de José Marzal, conocido como “Cacoles”, es madre de dos hijos, Enrique y Mari Carmen, y abuela de dos nietos, José y Marta. La familia de Consuelo ha dejado una huella imborrable en la historia de Navarra y Tudela. 

Su abuelo participó en la Gamazada, siendo uno de los firmantes contra Gamazo, y su nombre consta en ‘El libro de honor de todos los Navarros’. La Gamazada fue una reacción popular que tuvo lugar en Navarra entre 1893 y 1894. Este movimiento surgió cuando el ministro de Hacienda del gobierno del Partido Liberal de Sagasta, Germán Gamazo, intentó suprimir el régimen fiscal foral de Navarra que se había establecido mediante la Ley Paccionada de 1841. Este intento de cambio generó una alta movilización por parte del pueblo navarro y sus instituciones, con manifestaciones y recogida de firmas. Como resultado de la protesta, se logró la destitución del ministro de Hacienda, Germán Gamazo, y se construyó el Monumento a los Fueros.

Su padre, Eleuterio Enciso, fue el primer taquillero de la Chata de Griseras. Consuelo también recordó su ingenio para conseguir entradas gratis para los toros: “A los toros iba gratis, a barrera, porque en el billetaje mi padre doblaba una entradica y esa ya no se vendía. Y allí estaba yo chuleando en la barrera. No lo explotaba para nadie más que para mí”, rememora con cariño.

Su marido, albañil de profesión, fue uno de los que construyó el querido Barrio de Lourdes. Cuando una enfermedad impidió a su marido seguir ejerciendo su oficio, Consuelo aprendió el oficio de sastre, convirtiéndose en la primera profesional de Tudela en confeccionar pantalones para mujeres. “No tenía tienda, tenía el taller de sastrería en la casa de mi padre, pero yo trabajaba en el piso de arriba”, comenta. “Me quisieron llevar a Barcelona, pero no quise ir a trabajar allí”, recalca con orgullo tudelano. Tras la muerte de su marido en 1990, esta luchadora sacó adelante a su familia, haciendo méritos para ser recordada como la abuela de Tudela 2024.

Símbolo de fortaleza

Consuelo ha vivido tiempos duros, pero siempre ha demostrado una fortaleza y resiliencia admirables. Fue la única mujer entre cinco hermanos, y durante la Guerra Civil, su padre tuvo que elegir cuál de sus tres hermanos mayores volvía a casa del frente, dejando a los otros dos allí. Afortunadamente, todos sobrevivieron a la guerra.

Tudelana de los pies a la cabeza

Consuelo es una verdadera tudelana. Ha vivido la mayor parte de su vida en la Plaza de los Fueros, siendo testigo de los altibajos de la ciudad. Su amor por Tudela es evidente en la forma en que habla de su ciudad y de su gente.

Entre sus memorias más vívidas, destaca una anécdota contada por su hijo Enrique: "Era mala comedora. En Fiestas de Tudela no terminaba de merendar, y entonces su madre, mi abuela María, no le dejó ir a las ferias, que antaño estaban situadas en el paseo de Invierno, donde estaba la Fuente de los Angelotes. Entonces, en aquella época, tuvo lugar aquel bombardeo famoso en Tudela en el que murieron ocho personas. Y mi madre se libró de ese trágico suceso por ser mala comedora”, añade su hijo. “Curiosamente la placa conmemorativa de ese bombardeo estaba en la plaza de la sede de la Peña Moskera”, añadió al relato ‘Tudelica’.

Otra anécdota más positiva que rescató Consuelo de su juventud fue lo mucho que le gustaba bailar y de cómo lo hacía “a escondite” con sus parejas. “En fiestas he bailado mucho, pero ahora ya se me ha olvidado”, comenta con humor. “En fiestas me encantaba correr en la Revoltosa”, añade. “Mi madre me decía que no me metiera pero entraba la primera y salía la última”, recuerda con nostalgia.

Eso sí, cuando llegaban las fiestas Consuelo deja claro que jamás se trabajaba, era momento de disfrutar.