La Semana Santa en la Ribera se vivió con emoción, tradición y calles llenas de vida
La Semana Santa 2026 en la Ribera dejó un mosaico de emociones, tradición y participación que volvió a llenar calles, plazas y templos de vida.
Tudela volvió a vibrar con el Volatín y la Bajada del Ángel, dos de sus citas más emblemáticas.
En Azagra, la celebración brilló con especial intensidad gracias al impulso de la juventud, que se volcó en cada acto, devolviendo la ilusión a una tradición que volvió a latir con fuerza. La implicación del párroco César fue clave para reactivar este espíritu colectivo, acompañado por la labor de la cofradía y la banda de tambores.
La tradición del Judas en Cabanillas volvió a congregar a cientos de vecinos, con Ibai Jiménez revalidando su papel en una representación que refuerza la identidad cultural del municipio y garantiza el relevo generacional de uno de sus actos más singulares.
En Cortes, la emoción se concentró en la Procesión del Encuentro, donde la joven Saioa Sanz Martínez anunció la Resurrección en un momento cargado de simbolismo. El gesto de retirar el velo a la Virgen transformó el luto en alegría ante una multitud entregada.
Murchante celebró el Lunes de Resurrección con la Virgen de Mis Manos, una jornada de convivencia en torno a la ermita de San Gregorio que combinó misa, procesión y tradiciones populares como el reparto del remojón.
En Falces, la Semana Santa llenó la localidad de visitantes y experiencias, consolidándose como una cita que va más allá de lo religioso para convertirse en un punto de encuentro social.
El Paso Viviente de Milagro volvió a demostrar su fuerza como uno de los grandes atractivos de la Ribera, con decenas de vecinos implicados en una representación que transforma las calles en un escenario de la Pasión y refuerza su valor cultural y turístico.
También hubo espacio para las actividades más jóvenes en Tulebras, donde los más pequeños disfrutaron de talleres y convivencia.
En Cintruénigo, la cultura se unió a la fe con “La Pasión Superstar”, una producción escénica que agotó entradas y ofreció una reinterpretación musical de la Pasión.
Fuera de Navarra, localidades como Ejea de los Caballeros, Tarazona y Ágreda volvieron a mostrar el arraigo de sus tradiciones con procesiones multitudinarias y actos de gran solemnidad, mientras que en Alfaro la quema de los Judas combinó sátira y tradición en una jornada marcada por la participación popular.
Fotos de: Santos Martínez, Goin, Pedro jimenez71, Alfonso Lm, Ángel Álvaro, Raúl Belío y José Ángel Llorente