Murchante celebró La Candelaria en una noche de tradición y ambiente rociero
Murchante celebró este sábado por segunda vez la fiesta de La Candelaria, una cita organizada por la Asociación Rociera Murchantina que volvió a congregar a decenas de vecinos en una noche marcada por la tradición, la música y la convivencia.
El evento tuvo lugar en el pajar de Sebastián y contó con una afluencia aproximada de 150 personas, que tuvieron que inscribirse previamente debido al aforo. La fiesta comenzó a las ocho de la tarde y arrancó en el patio con el canto de la Salve Rociera y el baile de sevillanas, creando un ambiente emotivo y participativo desde los primeros momentos.
A continuación, los asistentes disfrutaron de un aperitivo popular y de música en vivo, que animó la velada y mantuvo el ambiente festivo durante toda la noche. La celebración se prolongó hasta alrededor de la una de la madrugada, consolidándose como una cita que sigue ganando protagonismo en el calendario local.
La fiesta rindió homenaje a la Virgen de la Candelaria, una advocación mariana ligada a la pureza de la Virgen María y simbolizada por las candelas o cirios encendidos. Esta tradición se celebra cada 2 de febrero y recuerda, además de la presentación de Jesús en el Templo, el antiguo rito de purificación de las madres cuarenta días después del parto.
La devoción a la Virgen de la Candelaria cobró especial relevancia en España tras su aparición en Tenerife en 1392 y se extendió posteriormente al continente americano a partir del siglo XVI. En Murchante, esta celebración continúa afianzándose gracias al impulso del tejido asociativo local.
El siguiente álbum fotográfico recoge los mejores momentos de esta segunda edición, una noche que volvió a unir tradición y ambiente festivo.