Cabanillas celebró este sábado el 9º Día de la Alcachofa y el Espárrago con una jornada que volvió a poner en valor la riqueza de la huerta navarra a través de la gastronomía, la tradición y el ambiente festivo. La localidad ribera se volcó en una cita que reunió a vecinos y visitantes en torno a dos de sus productos más representativos.
Durante toda la jornada, la calle San Roque se convirtió en el epicentro de la actividad, con propuestas para todos los públicos que incluyeron talleres infantiles, exposición y venta de productos artesanos y degustaciones populares. La feria permitió acercar al público la calidad de las verduras de temporada, en un ambiente animado desde primeras horas de la mañana.
Uno de los momentos más destacados fue la demostración de pelado y cocinado de espárragos y alcachofas, acompañada de una degustación que atrajo a numerosos asistentes. Tampoco faltó el componente tradicional con el pasacalles de gaiteros y gigantes, que recorrió las calles llenando de música y color el municipio.
La jornada continuó con una comida popular y actividades musicales, además de una animada ronda por los bares que mantuvo el ambiente festivo durante toda la tarde. Paralelamente, quienes lo desearon pudieron participar en visitas guiadas para conocer tanto los campos de cultivo como algunos de los espacios más emblemáticos de la localidad.
El broche final lo puso el Concurso de Encestado de Alcachofa, que volvió a convertirse en uno de los actos más esperados y participativos del día, poniendo el toque lúdico a una celebración marcada por el orgullo agrícola y gastronómico de Cabanillas.
El evento contó con la organización del Consorcio EDER y el Ayuntamiento de Cabanillas, además de la colaboración de distintas entidades locales, y reafirmó su papel como una cita consolidada dentro del calendario festivo y gastronómico de la Ribera.