Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2020
  • Actualizado 12:38

El Rey y su interés en defender la democracia

El Rey y su interés en defender la democracia

El Rey ha ido a Cataluña a defender la Constitución. Lo que no sé es si la de 1837, la de 1845 o la última. Durante los años más duros de la crisis la alcaldesa de Barcelona ha estado tirada en el suelo y al frente de barricadas en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) defendiendo a ciudadanos, que perfectamente podrían ser nuestros vecinos, que iban a ser desalojados por una normativa vergonzosa aprobada por el PSOE primero y apoyada por el PP después. 

Ahora la prensa azuza y te pretende convencer de que el Rey tiene la intención de defender la Constitución. ¿Para qué? ¿Qué interés tiene el Rey en defender la Constitución? ¿Qué pasa, que Ada Colau no está defendiendo acaso la Constitución? Y si no, ¿cómo la está atacando? Claro. Parece ser que el Rey está defendiendo la Constitución porque si algo le preocupa al Borbón es tu bienestar. ¿Cuándo no se ha preocupado Felipe VI de tu futuro y del de los tuyos? Con motivo del 50 aniversario del monarca podíamos oír a la futura reina Leonor I de España quejándose de lo mucho que pesaba la puerta. Imaginaos lo acostumbrada que está a abrirse paso, como para abrírnoslo a los demás.

El Rey ha ido a Cataluña a defender la Constitución porque le interesa mucho proteger la democracia, no vaya a ser que exista alguien que por cuestiones de nacimiento vaya a ser diferente a los demás. Al Rey también le interesa defender la democracia porque si algo le preocupa de verdad es que no puedas votar a los cargos públicos que tú libremente como ciudadano decidas que te representen. 

Fijaos si le preocupa al Rey la democracia que existe un delito de injurias a la Corona mediante el cual si te metes con él o lo criticas te caen más años que si lo hicieras con otra persona porque es una persona cercana y dialogante o, al menos, como otra cualquiera. El Rey quiere defender la democracia, y a ver si vamos a venir nosotros ahora a cuestionar eso, no sea que nos metan en la cárcel por difamar sus intenciones. Como no soy quien para poner ello en cuestión, terminamos aquí: ¡Viva el Rey!