Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 10 de agosto de 2020
  • Actualizado 18:12

Un verano diferente por responsabilidad

Un verano diferente por responsabilidad

El verano que estamos viviendo y vamos a vivir es diferente de los que conocíamos. Diferente de los veranos a los que estábamos acostumbrados como consecuencia de la crisis sanitaria que hemos padecido en los últimos meses. Un verano inédito en nuestras vidas. Resulta raro no vestirse de blanco y rojo, no poder disfrutar de las fiestas de San Fermín, de las fiestas de Santa Ana y de tantas fiestas y festejos que tenemos por la ribera y por el resto de nuestra tierra Navarra. 

Va a ser un verano en el que nos toca contenernos en nuestras costumbres sociales y de ocio. Es una cuestión de responsabilidad colectiva. De recordar lo que hemos sufrido con las víctimas que en Navarra, en el Estado y en prácticamente todo el mundo han caído afectadas por la pandemia de la COVID19. A pesar del sol y del buen tiempo, de tener más tiempo libre, tenemos que hacer un parón en celebraciones y fiestas patronales este año.

Un parón estival momentáneo en 2020 para poder continuar con la normalidad veraniega a la que estamos acostumbrados a partir del año que viene. Estamos aprendiendo a convivir con la amenaza del coronavirus y también a disfrutar de nuestra familia, de nuestras plazas, calles y pueblos poco a poco. De otra manera. Sin aglomeraciones, cumpliendo las recomendaciones sanitarias. 

El confinamiento ha puesto en valor nuestra sanidad, la comida saludable, la importancia de nuestra agricultura y ganadería, la necesaria apuesta por el comercio local y, por supuesto, la necesidad de estar comunicados y de estar y cuidar de nuestra familia. Si algo positivo podemos sacar de lo vivido es valorar la importancia de lo que tenemos en Navarra en servicios públicos sanitarios, sociales, educativos... Un tesoro que debemos preservar y en el que tenemos que seguir invirtiendo para estar en posición de poder salir adelante cuando vienen mal dadas.  

También este puede ser un verano para un turismo diferente al que hacemos otros años. Más rural y de proximidad. Un verano que podemos aprovechar para descubrir Navarra, desde las Bardenas a Roncesvalles, disfrutando de la riqueza cultural, paisajística y artística de nuestros municipios. 

Lo dicho: habrá que esperar para txupinazos masivos o comidas populares y nos tendremos que adaptar pero estoy seguro de que los navarros y las navarras sabremos disfrutar de este verano. Aunque sea de forma diferente, pero con la alegría de valorar lo que tenemos, compartiendo buenos “momenticos” con la familia y amigos y amigas. Así espero que sea.