Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 08 de marzo de 2021
  • Actualizado 10:54

Pamplona ens roba

Pamplona ens roba

El dogma absoluto del #GañanismoIlustrado “Pamplona nos roba”, un dogma que copiando el estilo de Toquero la señora presidenta del Gobierno de Navarra muy sabiamente se ocupo de atacar recientemente anunciando inversiones, bien asesorada la verdad y con una contra réplica perfectamente preparada para el ya eterno aspirante a la presidencia Javierico Esparza, al que muy sabiamente le recordaron que su partido es culpable en buena parte de la situación.

Pero si soplamos un poco la paja, si nos quitamos un poquito del rancio y barato marketing de la política, descubriremos que el problema real no es que a Tudela le falten cosas, ni mucho menos limosnas con aires de grandeza otorgadas con ceremoniosos anuncios, ni que se “se den vuelticas” los políticos de la capital, A Tudela lo que le falta es desprenderse de Pamplona, literalmente, nos falta entender de una maldita vez que mientras les bailemos el agua estaremos jugando a un juego que no se puede ganar, a un juego que Toquero y UPN solo quieren jugar para asegurarse el asiento en Pamplona. Mientras no aprendamos a no depender y valernos por nosotros mismos haciendo cuentas responsables y garantizando el crecimiento de nuestra economía, mientras eso no ocurra, no creceremos de verdad.

Pamplona señores, no nos roba, nos dejamos robar nosotros comprando su dependencia, principalmente porque no sabemos ver que aunque administrativamente dependamos de ellos, en lo real, en lo comercial y en lo económico tenemos a 80 Kilómetros una ciudad de 1 millón de habitantes, que DUPLICA A NAVARRA EN PIB y que tiene uno de los principales hubs logísticos de toda la península, una ciudad que siempre nos recibe con los brazos abiertos, culturalmente idéntica, que está mejor conectada con nosotros que Pamplona (muy pronto al fin por autovía) y que es nuestra puerta de salida y conexión a Barcelona, a Europa y al Mundo.

Zaragoza es para muchos tudelanos el lugar en el que estudiamos y disfrutamos de la responsabilidad y la libertad de una gran ciudad y el lugar en el que muchos de nuestros colegas, amigos y familiares viven y han logrado un futuro alejado de los divinizados campos de alcachofas, Zaragoza es para muchos riberos nuestra verdadera capital.

En definitiva, debemos acercarnos a quien nos trata bien, no a quien nos da palos y falsas aspiraciones, el futuro hace tiempo que dejo de estar al norte para nosotros, porque en el mundo del siglo XXI, no mandan las administraciones, ni los presupuestos, ni los caramelos envenenados, ni los buenos siervos, ni los caciques, manda el comercio, las inversiones y las buenas relaciones.