Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 17 de abril de 2021
  • Actualizado 07:15

Y… VAN A POR MAS

Y… VAN A POR MAS

Casi siempre se recibe bien la ampliación de espacios de uso público para actividades culturales, recreativas, deportivas, foros de debate… Claro está, que si son de uso público y, quienes vamos sobre ruedas volvemos a lo de siempre, deben ser espacios comunes para todas las personas .

Dicho esto, queremos hacer mención esta vez a los Centros Cívicos y casas culturales. En este sentido, nos parece que puede ser importante invertir en nuevos proyectos, pero lo más importante es hacerlos bien.

A medias los deberes, pongamos algunos ejemplos:

- Centro Cívico la Rúa. Sin duda, el edificio en su interior digamos que está accesible, pero todas las calles que llevan a él son bastante infranqueables (esto ya lo hemos dicho muchas veces pero conviene repetirlo). En este caso, como en otros, el tener un local accesible al cual es muy difícil o no se puede acceder, deja inacabada una tarea ¿no sería una inversión de primer orden arreglar el entorno? Cosa que además está recogida en Ley.


- Centro Cívico Lestonac. Es el que más conocemos, no en vano llevamos 8 años haciendo un taller de baile sin barreras y hemos estado ahí desde sus comienzos asesorando, incluso en temas de accesibilidad. Llevamos años solicitando que se acondicione el tema de la temperatura en invierno y verano, indispensable para estar a gusto en cualquier actividad. También el tema de espejos en la sala multiusos, ya que para cualquier taller de expresión es importante. Siempre se nos responde que hay poco dinero, que si las prioridades, etc.


- Centro Cultural Castel Ruiz. La rampa de entrada es demasiado pendiente y, además, la moqueta dificulta a las sillas de ruedas que las desvía y frena. Tampoco tiene una barandilla que pueda utilizarse de apoyo. Esto también se ha solicitado muchas veces, ya que esta casa cultural lleva ya años funcionando.

La acumulación de deberes hechos a medias supone en la práctica que se mantengan barreras en el tiempo y, lo más fuerte, que se levanten barreras nuevas que suponen años y años de impedir que una buena parte de la población vivamos en condiciones mínimamente autónomas.