Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 02 de diciembre de 2020
  • Actualizado 06:59

Un San Valentín sin compras

Un San Valentín sin compras

Los anuncios que saturan en estos días los distintos soportes publicitarios proponen un día de los enamorados basado en la compra de

regalos como perfumes, ropa o dulces. Ecologistas en Acción señala que

este día de San Valentín es una excusa comercial más, que insiste en la mercantilización de las relaciones y que, en definitiva, promueve un modelo de consumo social y ambientalmente insostenible.

Esta tendencia no es sorprendente en una sociedad empeñada en mercantilizar cada día más aspectos. La ideología dominante hoy día supone que la mejor forma de gestionar las sociedades humanas y el medio ambiente es a través del libre mercado, convirtiendo las actividades y los bienes en mercancías susceptibles de ser compradas y vendidas. En definitiva dependemos del mercado para cuidar de nuestros hijos y mayores, para divertirnos, para conseguir comida y, claro está, para amar y demostrar los sentimientos.

Esto responde a un sistema económico que necesita un constante movimiento de capital para poder mantenerse. La demencial aceleración que experimentamos en las sociedades occidentales tiene que ver, en última instancia, con la velocidad de circulación del capital y la avidez por recoger beneficios.

Así cada año hay que comprar algo nuevo, haciendo que el día se San

Valentín no celebre el amor, sino un modelo de consumo insostenible que mercantiliza las relaciones y los sentimientos. Un modelo que está llevando al planeta hacia el colapso, como están indicando hace tiempo los problemas ambientales. Según un informe del Worldwatch Institute, si el modelo de consumo de los países del norte se extendiera por todo el mundo, serían necesarios 3 planetas (con sus materias primas, fuentes energéticas...) para atender a la demanda.