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  • Diario Digital | martes, 12 de noviembre de 2019
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¿Tiene futuro el Casco Antiguo de Tudela?

¿Tiene futuro el Casco Antiguo de Tudela?

(Microsoft Word - Art355culo PLEC 2030.doc)

Se ha presentado recientemente el Plan Estratégico de Tudela (PEC 2030) que pretende guiar los objetivos en la acción municipal para los próximos 15 años. Son 254 acciones concretas, planteadas por diversos particulares, técnicos y colectivos, como la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo de Tudela. Se pretende conseguir un modelo de ciudad sostenible, en la que la rehabilitación y renovación del Casco Antiguo es uno de los motores fundamentales y que más unanimidad ha conseguido entre todos los participantes en la redacción de este Plan.

En el Diagnóstico presentado por EIN, redactor del Plan, el casco antiguo de Tudela ofrece un panorama desolador: despoblamiento progresivo desde los años 70 del pasado siglo, envejecimiento de su población, menor poder económico, mayor analfabetismo, concentración de población socialmente desfavorecida con importantes dificultades laborales y aumento del asentamiento de la inmigración extranjera; además constatan el deterioro de las viviendas, algunas infraviviendas, particulares y de incluso edificios públicos.

En los distintos planes urbanísticos de las últimas décadas (desde el Plan Ridruejo de 1978 hasta el actual PGEU o Plan Loperena del 1991, ya que el EMOT de 2004 está paralizado) se ha favorecido y respaldado un desarrollo de Tudela de espaldas al casco histórico que buscaba únicamente la expansión y la construcción en nuevos terrenos que se han ido urbanizando, donde el Casco Antiguo ha dejado de ser el centro de la ciudad.

Casi de forma unánime se considera que es prioritario actuar en el Casco Antiguo, realizando una intervención integral tanto en las viviendas como en el patrimonio. Se propone apostar por la rehabilitación, con el aumento de las ayudas, avanzar en la peatonalización y mejorar los aparcamientos, con la finalidad de revitalizar el barrio antiguo para vivir en él, para que haya comercio, actividad económica y turística... No sólo se ha de fomentar el ocio nocturno, ruido y suciedad, sino lograr la convivencia equilibrada entre el ocio y la residencia familiar. Se concluye que hay que prestigiar la zona mediante propuestas ambiciosas, tanto de iniciativa pública como privada, en su recuperación, de manera que la población tudelana vuelva a vivir en su casco histórico en condiciones dignas, y que no le dé la espalda.

La baja densidad de población que presenta esta zona no favorece la dinámica social y económica del Casco Antiguo, repercutiendo negativamente en su movilidad y vitalidad urbana. La falta de ejecución de las actuaciones previstas en el PEPRI (Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Antiguo de Tudela) de 1989 ha colaborado en la degradación y alejamiento de algunas zonas del barrio, en el abandono de las viviendas y en su ocupación por sectores sociales desfavorecidos.

En el Plan Estratégico de Tudela se propone como uno de los 6 grandes objetivos para el futuro “Potenciar una gestión conjunta y unitaria del Casco Antiguo como recurso y motor de la ciudad”, a saber: