Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 28 de noviembre de 2020
  • Actualizado 19:54

Nota de apoyo a Milagros Rubio

Nota de apoyo a Milagros Rubio

Con la presente nota quiero manifestar mi solidaridad con Milagros Rubio, como testigo de los hechos. Cuando tras impedir por la fuerza la entrada de Milagros, abrieron las puertas en Ruegos y Preguntas, entramos ambas; al darle la palabra a Milagros, ésta denunció que allí había bastantes personas sin credencial, lo cual era discriminatorio con ella, y denunció las formas utilizadas para impedir su entrada, pues le habían magullado el brazo. En ese instante el Sr. Gayarre le interrumpió gritándole que estaba mintiendo y continuó vociferando jaleado por varios asistentes que increpaban y gritaban a Milagros a la vez que el Presidente. Ella preguntó si le habían dejado entrar para insultarla, mientras las mismas personas seguían increpándola cuando la palabra la tenía concedida Milagros. Pero no se la dejaron usar. Siguió un cruce de reproches, y el Sr. Gayarre, entre los gritos de varios asistentes, dio por finalizada la asamblea sin que Milagros pudiera manifestar su postura sobre el polígono.

Así fueron los hechos, demostrando la verdadera intención de algunos en la Junta General de Bardenas, incluido su Presidente: provocar a Milagros para que al final no pudiera decir lo que realmente deseaba decir: que 57 son muchos años soportando el Polígono de Tiro de las Bardenas, que hay que mojarse y votar NO a un nuevo convenio, que la seguridad y salud de los habitantes de la zona vale más que cualquier alquiler. Eso es lo que no quisieron escuchar. Por lo vivido en la Junta General, donde impidieron hablar a Milagros Rubio, insultando unos y callando otros, saqué la conclusión de que muchos no desean el desmantelamiento del polígono de tiro porque les importa el dinero más que los riesgos, pero para decirlo no tienen la misma valentía que para insultar a mi compañera. Lo único que les interesa es seguir recibiendo el dinero del Ministerio de Defensa y mantener su estatus. Esa es la auténtica cuestión.