Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 15 de julio de 2020
  • Actualizado 05:08

La izquierda abertzale debe esperar

La izquierda abertzale debe esperar

Asistimos perplejos a una actuación calculada, por parte de los socialistas que ofrecen una de cal y otra de arena. Mientras hacen muchas cosas bien, siempre sale el inefable Eguiguren, lanzando su conocida tesis sobre cómo bajar del monte a los terroristas y a sus apoyos, e incluso para dar espectáculo el Lendakari López, le ha entrado al juego, aunque al final reculó.



¡Que hablen los jueces! la gente normal sabe que no se puede perdonar sin que previamente haya un arrepentimiento público de su actuación anterior por parte de los terroristas. La Democracia no puede premiar por no matar, sería contrario a las víctimas, a la justicia, y al legado a las generaciones venideras. Todos estamos deseando que esto acabe, todos queremos que abandonen la locura del terrorismo, y que participen en la vida democrática como los demás.



Todos los demócratas debemos trabajar para asegurar la derrota del terrorismo, hay que abortar la estrategia de ETA, de estar presente en la elecciones de una u otra manera. Sortu es el señuelo y ETA tratará de estar en las elecciones camuflándose en las listas de otro partido, a través de agrupaciones de electores o mediante cualquier otro subterfugio. El Gobierno cuenta con los medios legales suficientes para cerrar a ETA el paso a las Instituciones, sea cual sea el camino que escojan los terroristas. Ya nos han tomado el pelo, en muchas ocasiones.



Se han acumulando indicios que hacen temer que, desde el Gobierno, no se renuncie a una negociación encubierta con ETA. Los apoyos de Eguiguren a la Izquierda abertzle, la modulación del discurso por parte de Interior, auspiciando para que la Izquierda Abertzale esté en las elecciones, la falta de reacción ante unos supuestos mediadores internacionales a los que el Gobierno no ha desautorizado, el mantenimiento del brazo político de ETA en 42 ayuntamientos o la salida de presos terroristas a la calle, entre otros muchos indicios, junto con el precedente de la anterior negociación y el modo en el que se desarrolló, son suficientes para que muchos mantengan la sospecha de una negociación de baja intensidad.



La complaciente reacción de una parte de los socialistas ante la presentación de Sortu, hablando incluso de que ésta puede ser la tregua definitiva de ETA, son elementos de máxima relevancia y que han sembrado la preocupación en amplios sectores.



Por ello, necesitamos que la población muestre su frontal oposición a la presencia de ETA en las Instituciones, y que el Gobierno tenga muy claro que tendrá que hacer frente a una movilización ciudadana imparable y de grandes dimensiones si no impide que la banda terrorista vuelva a presentarse a las elecciones.



La fórmula utilizada por Sortu para presentarse como una nueva formación y concurrir a las elecciones municipales del 22 de mayo no es válida, ya que condenar sólo la violencia futura parece legitimar la violencia pasada. El Gobierno no debe caer en la tentación de colaborar para dar al proceso una apariencia de legalidad, por ello puede que este nuevo partido no prospere y la banda intente otras posibilidades, incluso parasitando a Eusko Alkatasuna, EA.



La sociedad debe movilizarse para evitar a toda costa esta posibilidad y sea consciente el Gobierno que ese camino no le proporcionará ningún rédito electoral. Un falso camino, de paz dialogada, además de una indignidad, sería la forma de no derrotarlos nunca. La Ley de Partidos correría el riesgo de quedarse en papel mojado, si no hay voluntad política por parte del Gobierno, que tiene el monopolio para iniciar la acción para la ilegalización, no queremos trampas como ocurrió recientemente con el Partido Comunista de las Tierras Vascas, PCTV, y con Acción Nacionalista Vasca, ANV.



Por ello debemos apoyar la manifestación unitaria que se producirá en Madrid, por todas las asociaciones de víctimas del terrorismo, el próximo día 9 de abril. Para que no se caiga en la ignominia de propiciar una salida en falso, ahora que por la unidad de los demócratas y la debilidad de los terroristas, el fin del terrorismo está cada vez mas cerca.