Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
  • Actualizado 22:19

Izquierda Unida y la mujer

Izquierda Unida y la mujer

Nadie pone en duda que son los que ahora se arrogan para sí la defensa de

los derechos de aquellos colectivos menos favorecidos, de hecho cada día

más, se pueden contar entre ellos hasta los propios autodenominados

políticos de la verdadera izquierda, que también se encuentran en periodo

de extinción. Y no lo hacen mal, aunque no cuenten con los votos que se

merecen las causas por las que trabajan.

Los social llevado al extremo del social-comunismo se ha quedado

trasnochado, y la extrema izquierda se queda sola y abandonada.

Pero vamos a la referencia del titulo, hoy son los mismos que junto con

los demás, y que conste que con todos los demás, defienden la igualdad de

la mujer a ultranza, y es que la mujer ha sido alienada en sus derechos,

no se la ha tratado como persona que es y que merece ser considerada,

incluso ahora se la victimiza con la “vergüenza social” que supone la

llamada violencia de genero pero que bien podría llamarse violencia social

pues afecta a más de la mitad de la sociedad y a la otra mitad, porque se

siente aterrorizada por apreciar que un ser humano pueda ejercer la

violencia de todo tipo contra otro.

Ahora bien, ¿qué tiene que tiene que ver Izquierda Unida en todo esto?,

pues lo tiene y mucho, porque ellos fueron los que cuando con la Segunda

República en la España de entonces la mujer pudo por lo menos acceder al

voto, la Izquierda de los que los actuales IU son herederos voto en contra

de dar a la mujer ese derecho, voto en contra de reconocer a la mujer el

derecho al voto, que además ya se había reconocido en otros regimenes

democráticos y ¿saben por qué?

Pues no fue más que por un planteamiento que por pobre, poco dice de

aquellos abuelos de los IU de ahora, era porque la sociedad femenina

inmersa en una sociedad mayoritariamente católica y con unas raíces muy

arraigadas en lo que esos supone y con clara asunción de una de las

características de la Iglesia como es la jerarquía. Pues bien con esa

base, “como las mujeres obedecían a los curas, si tuviesen capacidad de

vota, favorecerían a la derecha”, por eso no pueden votar, tan simple como

que dar el voto a la mujer perjudica a la izquierda y como tal no tiene

derecho a votar.