Plaza Nueva

  • Diario Digital | viernes, 14 de agosto de 2020
  • Actualizado 10:45

Cuaresma

Comienza con el miércoles de ceniza, y este año terminará con un cambio de

Gobierno o verdaderamente corre peligro otra Semana Santa, otra Cuaresma,

e incluso los actos públicos de carácter religioso.

En esta cuaresma hemos de tener muy en cuenta, la reflexión y no solo la

acostumbrada reflexión espiritual que aprovecha el ser humano para poner

en orden su interior, con la ayuda del sacrificio, sino de la reflexión

humana, puramente materialista, que reducida a la política, hace necesaria

una toma de posición clara, sobre lo que puede ser el futuro, que se

reduce a una cuestión esencial, ¿queremos o no queremos que siga Rodríguez

Zapatero al frente del Gobierno de España?.¿Queremos que siga habiendo una

España? Y que siendo una, pondere la libertad, el respeto de las

ideologías diversas de carácter social, moral y religiosa, pero con el

respeto de todas, respetando su ejercicio.

Un buen amigo, me explicaba hace poco las raíces de la palabra

“sacrificio”, que proviene del latín "sacrum", es decir, algo "sagrado" o

"consagrado, y de verbo facer, podríamos decir que se trata de hacer algo

sagrado, de hacer algo que siendo normal y corriente en su facer

corriente, al ofrecerlo a Dios lo hacemos sagrado.

Pues esta cuaresma, con sacrificio o no, pretendiendo hacer algo sagrado o

no, tenemos que tener muy claro que de los votos que emitamos depende el

futuro, pero no como todos los periodos electorales, sino de una forma más

importante, porque con cuatro años por delante, esto puede ser la

hecatombe.