Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 26 de febrero de 2020
  • Actualizado 20:53

Antes deben dar ejemplo

Antes deben dar ejemplo

Desde el Gobierno ZP, andan diciendo que lo próximo que van a hacer, es retocar las pensiones. La verdad es que las pensiones hay que reformarlas, debido al envejecimiento de la población y a la baja natalidad, que configura un panorama con menos contribuyentes y más beneficiarios, por lo que el sistema en el medio plazo no es viable. La cosa está clara, fuera de toda discusión. Pero este análisis, no es suficiente, si la clase política, antes no toma medidas sobre el otro gran problema que tenemos en España. El del gigantismo del Estado que nos hemos ido dando a lo largo de los años y que hoy vemos que tampoco es viable. Después de 30 años de un ensanchamiento permanente de todas las administraciones, hoy en esta época de vacas flacas, tampoco las podemos costear.

Los datos de estas últimas semanas son escalofriantes, todas las administraciones juntas deben un total 598.764 millones, el 60% de Producto Interior Bruto (PIB). Sólo las comunidades autónomas, cuyo endeudamiento no ha dejado de crecer, llega en estos momentos a la cifra récord de 104.083 millones. Los ayuntamientos han alcanzado la no despreciable de 36.413 millones. El panorama es desalentador, pues todos los partidos están todavía en la dinámica de extender, o en el mejor de los casos, por mantener la actual dimensión de las administraciones. En muchos países, existe un constante debate, una tensión entre restringir o extender el tamaño de las administraciones, aquí parece importar poco.

En Navarra, en los últimos años, tenemos un presupuesto de gasto anual de más de 4.000 millones, y sólo ingresamos 3.000 millones de euros. Así que continuamos endeudándonos y situándonos en una situación de debilidad, innecesaria. No es más lógico adecuar el gasto a lo que ingresamos. ¡El rector de la UPNA no se entera! vuelve a insistir con la necesidad de una nueva facultad de medicina.

Tantos años de desarrollo económico permitieron un exceso de gasto, y nos confundieron a los ciudadanos, haciéndonos vivir en una irrealidad.