Plaza Nueva

  • Diario Digital | martes, 19 de noviembre de 2019
  • Actualizado 22:24

A Bardenas, con entrada, sí

A Bardenas, con entrada, sí

¡Por fin se está pensando un poco con la cabeza!

La Comunidad de Bardenas se está planteando cobrar entrada de acceso al Parque Natural de las Bardenas y creo que es adecuado, necesario, moderno, práctico y viable.

Entre los Congozantes produce congoja, porque no se termina de entender qué supone semejante cosa. Pero es bien sencillo. La gestión de este espacio, uno de los más visitados de Navarra, y en pleno aumento y apogeo turístico, requiere de unos recursos que los usos tradicionales no aportan, y que el Ministerio, vía alquiler por las actividades militares, ni cubre ni cubrirá, porque ese uso es coyuntural y estratégico, nos guste o no, aunque su presencia nos aporte 8 millones de euros al año, -que a partir de 2019 serán 14 millones-, que bien negoció el zorro de Gayarre. Figura crítica y criticada, pero inteligente como nadie para este fin desde que logró con pleito dejar claro al Estado que este ente milenario es de sus congozantes.

Así, atender, explicar, recibir, ordenar, conducir, controlar, ayudar, etc. a las más de 50.000 personas que ya recibe al año esta Reserva de la Biosfera, cobrando una cantidad módica (2, 3 ó 5€ máximo, por ejemplo) en Aguilares y/o donde los técnicos valoren y estudien recibir a esas visitas, no es ninguna aberración.

Del mismo modo, los denominados “usos tradicionales” ya no lo son tanto... La agricultura, en esta zona y salvo honrosas excepciones, sobrevive únicamente gracias a la PAC; y la ganadería cuenta con ayudas europeas por cumplir condiciones ambientales dado que, esta zona nuestra, ya es algo mucho más serio que aquel espacio de monte perdido que el Reglamento de Bardenas permitía ‘explotar’ a los vecinos congozantes.

Aquellos tiempos del ‘uso y disfrute’ y las ‘sacas’ ya pasaron. Ahora hay que dotar de servicios y protección a esa tierra y, por supuesto, dotar de derechos a los vecinos más allá de cuanto se pida al visitante que, sobretodo, deberá respetar este espacio ‘sagrado’ para nosotros.

Mariano Navarro Lacarra

Director