Plaza Nueva

  • Diario Digital | martes, 12 de noviembre de 2019
  • Actualizado 01:38

Sanidad pública en Navarra

Sanidad pública en Navarra

El principal problema de nuestra sanidad es de gestión, las dos últimas legislaturas han acumulado un error tras otro. La gestión política de la sanidad es una tentación. Se nombran consejeros que vienen a iluminar el camino y fracasan uno tras otro porque ninguno le da el mando a los profesionales de a pie, los que trabajan cada día atendiendo a la ciudadanía.

En su lugar, se rodean de cargos afines, que a su vez lo hacen de obedientes lugartenientes. Como consecuencia, en el Servicio Navarro de Salud, tenemos una dirección faraónica, aquí está la base del problema. ¿Qué hacen tantos médicos/as en un despacho cada día sin pacientes que atender? Nada bueno.

Para justificar su puesto crean planes y planes que quedan muy estéticos en un papel, incluso pueden ganar premios, pero en la vida real fracasan uno tras otro. Situación lógica al estar desconectados de la realidad y de las verdaderas necesidades que tenemos los médicos y la ciudadanía. Pedimos, básicamente, tiempo, capacidad resolutiva, coordinación y poder organizar nuestro propio trabajo.

Poco se ha visto a nuestra consejera ni al director de Primaria por los Centros de Salud riberos. Además, por criterios económicos, han querido quitar el autobús que traslada a las personas con cáncer a Pamplona, el traslado del laboratorio y el recorte de las guardias rurales, que dejan a la medicina rural como el peor puesto de atención primaria, perdiendo la estabilidad conseguida con el acuerdo de 2008, generando una caótica organización de la atención continuada (guardias), donde han vuelto los contratos precarios, la saturación de horas, no se respetan los descansos, sin coordinación, que acaba afectando a la calidad.

La atención continuada debe depender del equipo de Atención Primaria, como se ha hecho desde que se crearon los Centros de Salud, los contratos para sustituciones, vacaciones, etc. deben ser estables, integrados en el equipo, con las mismas condiciones laborales y de formación. Las cargas de trabajo repartidas entre todos.

"El Área de Tudela acumula una lista de espera inaceptable y reducciones drásticas de las sustitución"

 

 

 

"No le dan el mando a los profesionales... Tenemos mucho general para tan poco soldado"

 

Si año tras año se necesitan los mismos sustitutos en la Ribera, ¿no será mejor darles estabilidad y buenas condiciones laborales, que se queden con nosotros y no estar siempre diciendo “no tenemos sustitutos”, “otro que se va”? No hace falta ser muy listo para ver que se repite la misma historia con los médicos de primaria y pediatras. Pero nuestros gestores no se dan cuenta, así siempre tienen la excusa de falta de sustitutos para no cubrir las ausencias y ahorrar unos euros. Las personas les importamos muy poco, sólo somos números. No entienden que los cambios continuos de médico/a afectan a las personas en su seguimiento en atención primaria.

La Atención Primaria rural en la Ribera lleva muchos años con menos médicos de los que debería tener, con una alta rotación de personal, sin medios técnicos (ecografía por ejemplo), sobrecargada de trámites administrativos y sin capacidad de autoorganización.

El Área de Tudela, en la última legislatura, acumula una lista de espera inaceptable y reducciones drásticas de las sustituciones, con unos profesionales menospreciados y ninguneados por la dirección.

La gestión debe cambiar, tenemos mucho general para tan poco soldado.

Luis Mendo

Pte. Semergen Navarra