Plaza Nueva

  • Diario Digital | viernes, 06 de diciembre de 2019
  • Actualizado 04:40

Legislatura perdida

A pesar del título del comentario que nadie se asuste ni saque conclusiones antes de llagar al final del mismo.

Puede llamar a engaño lo de la legislatura o tratar de pensar que vamos a hablar de política.

Como saben siempre me refiero al patrimonio catedralicio por no citar a toda la riqueza que Tudela conserva o por lo menos lo intenta.

Ciertamente comenzamos esta legislatura pasada con una gran ilusión, pensando en la intelectualidad nueva que llegaba al ayuntamiento.

Recibimos el apoyo decidido de su alcalde y concejal de cultura y enseguida tuvimos los primeros resultados positivos:

· Conferencias en 15 ciudades españolas financiadas por Gobierno de Navarra.

· Conferencia en Paris en el Instituto Cervantes. 

· Cincuenta conferencias en Universidades, Colegios y Museos de Navarra, Aragon, Madrid y Pais Vasco.

· Publicación de 3.000 libros (en castellano) y actualmente “agotados”.

· Publicación de 12.000 magazines “Ibilka” en Aquitania (en francés/euskera) financiados por la Banca Inchauspe.

· Realización de una APP con la Uned de Tudela y que en un año ha tenido 25.000 descargas (visitas), financiado por Bardenas, Ayuntamiento de Tudela, etc.

· Publicación de una Web con los capiteles del Claustro en 3D financiado por Kunsthistorisches Institut in Florenz (Italia) y que se cuentan por millones las visitas.

Todo ello realizado por las dos personas mas generosas de Tudela y que responden a los nombres de Blanca y Diego (para que nadie se confunda).

En la segunda mitad de la legislatura notamos cierto relajo institucional que nunca hemos sabido cual es la circunstancia que lo motivó.

Por no pecar de ingratos bien es verdad que la restauración de la Puerta del Juicio ha supuesto una gran satisfacción para todos los que apostamos por ella. Aun cuando hay que poner como reparo esa manía que tienen de no cumplir con lo presupuestado ni con los plazos. Dejándonos con dos palmos de narices a los que hemos pecado de ingenuos.

No hay más que repasar la intervención integral de la catedral, de su claustro, incluso de la puerta para comprobar con que poco nos conformamos y que no haya una respuesta municipal, incluso vecinal al efecto.

Y ya no les cuento las aportaciones de nuestro arzobispado que clama por su propiedad. Algún día tendremos que sentarnos para hablar seriamente.

Así que vamos a ver si negociamos con éxito el primer impulso de esta nueva legislatura antes de que se den cuenta que la “cultura” da mucho trabajo y pocos votos.

Confiemos en los calores del verano.

cenobium.isti.cnr.it/tudela