Plaza Nueva

  • Diario Digital | domingo, 07 de junio de 2020
  • Actualizado 03:59

En bici contra el COVID-19

En bici contra el COVID-19

Estamos viviendo una crisis sin precedentes por el COVID 19 pero hay problemas que venían ya de atrás, como la contaminación, que en la Ribera de Navarra es, junto con Madrid, la más alta de España. Los índices de enfermedades respiratorias, alergias, obesidad, sedentarismo, etc. son también muy preocupantes. Como sociedad, no podemos bajar los brazos y claudicar ante la contaminación y los problemas de salud. Hay muchas medidas que están en nuestra mano. Por ejemplo, caminar y utilizar la bici como medios de transporte habituales. Es algo que Biciclistas de Corella viene promoviendo desde hace 15 años con muchísimas iniciativas, pero en el momento actual, y también de cara al futuro, es un hábito que también nuestras autoridades deben impulsar. Recordemos que cada persona que camina o pedalea es un coche menos. 

Los gobiernos de Francia y Alemania, por poner solo dos ejemplos, apuestan decididamente por la bici en estos tiempos de crisis. Qué decir de Holanda, Irlanda o Dinamarca, de donde son nuestros socios Erasmus y que conocemos de primera mano. Dos de nuestros ministros, Salvador Illa (Sanidad) y Teresa Ribera (Transición Ecológica) han alabado públicamente la importancia estratégica de la bicicleta en el estado actual de cosas, ya que es una aliada en la prevención de la transmisión del Covid-19 al permitir la distancia social (imposible en el transporte público), descongestionar el tráfico y contribuir a mantener bajos los niveles de contaminación, que suponen un factor crítico de transmisión del virus.

Esperamos que el Ministerio de Transición Ecológica (el propio nombre anuncia el cambio) no se centre exclusivamente en el escenario post-cuarentena sino también en el futuro en su conjunto e implemente medidas que animen a la ciudadanía a convertir la bicicleta en su medio de transporte para, así, conseguir ciudades más amables, limpias, silenciosas, seguras y sostenibles y, de paso, personas más sanas, relajadas y en forma.

 Muchas ciudades del mundo y varias españolas prevén la creación de corredores ciclistas provisionales o incluso cerrar el tráfico de avenidas concretas para que la gente se pueda desplazar en bicicleta de forma más segura y manteniendo la necesaria distancia social. En este estado de cosas, cuesta mucho entender la decisión tomada por el Ayuntamiento de Corella de permitir, desde mediados de marzo, el aparcamiento a ambos lados de la calle Laurel, la más utilizada por menores, jóvenes, familias y mayores ya que allí están el cine, Hogar del Jubilado, Casa de Cultura, biblioteca, Centro de Creación Joven y parque María Teresa. 

En Corella no hay un problema grave de aparcamiento. Tenemos muchas plazas en la calzada y, especialmente, en grandes vías como la avenida de Navarra (400 plazas) y en los aparcamientos habilitados: San Benito, "Paraíso", Centro de Salud, mercadillo... Ninguna persona necesita aparcar su coche a más de 150-200 metros de su domicilio en Corella. Además, ningún punto de la localidad queda a más de cinco minutos de pedaleo tranquilo. Nos lo han enseñado, por ejemplo, generaciones de señoras que no tienen coche ni carné de conducir y que hacen sus desplazamientos diarios en bicicleta. Ellas son el ejemplo a seguir.

Cuando intentamos aparcar en la puerta de casa, del comercio o del bar al que acudimos, no lo logramos y tenemos que caminar durante tres minutos, debemos pensar que ese pequeño gesto contribuye poderosamente a tener una Corella menos contaminada, más amable, segura y sostenible. Lo hacemos con naturalidad cuando vamos a Pamplona o Tudela pero en nuestros pueblos (el caso de Corella es extrapolable a toda la Ribera) nos parece a menudo inasumible. Debemos cambiar, por el bien de toda la sociedad, esta forma de pensar y proceder.

La incomprensible decisión de permitir el aparcamiento en los dos lados de la calle Laurel crea, además, un problema de seguridad. La vía queda muy estrecha y cuando circulan vehículos más lentos (sillas de ruedas motorizadas, bicicletas, etc.) los coches no pueden adelantar por falta de espacio y seguridad. Varias personas nos han informado de que han sido hostigadas por conductores con prisa que querían adelantarles y les pedían que se apartaran. En calles de único carril, como es el caso de la calle Laurel en la actualidad, todos los vehículos tienen los mismos derechos. Así, las bicicletas deben ir por el centro de la calzada. Apartarse a la derecha puede provocar accidentes al ser golpeados por puertas de coches aparcados que se abren o   adelantados por conductores con prisa que, además, no respetan la distancia de seguridad.

La calle Laurel de Corella con los nuevos aparcamientos

Toño Peña
Biciclistas de Corella