Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 06 de julio de 2020
  • Actualizado 10:35

Despedida del Ayuntamiento

Despedida del Ayuntamiento

La vida es, a veces, extraña. Hace aproximadamente 400 días me trajo a Tudela... y hoy me vuelve a alejar de ella. Hace unos minutos he presentado la renuncia a mi acta de concejal en el Ayuntamiento de Tudela. Ha sido una decisión muy meditada y concertada con mis compañeras y compañeros de Izquierda-Ezkerra. Para explicar por qué hemos llegado a adoptarla es necesario hacer un poco de memoria...

En agosto de 2018 acepté la propuesta de Eneko Larrarte y de Olga Risueño para coordinar la campaña electoral de I-E de cara a las municipales. Lo hice con mucha ilusión y con toda la entrega de la que fui capaz. Es, quizá, la tarea profesional más intensa y aleccionadora que he desarrollado. A mitad de la campaña se abrió la posibilidad de entrar en la lista electoral, un paso que di como símbolo de mi compromiso con el grupo de personas que aquí encontré, ahora amigas, amigos y referentes políticos y personales. También como continuación natural de mi trabajo, que podría acabar plasmándose en tareas de gobierno.

Finalizada la campaña, I-E Tudela mejoró sus resultados electorales en votos y en escaños, pero no fue suficiente para reeditar un acuerdo de gobierno progresista que permitiera continuar con la gran labor realizada en el consistorio entre 2015 y 2019. Se frustró la posibilidad de implantar un programa electoral ambicioso y transformador que, leído hoy, me sigue pareciendo la mejor opción para la ciudad. Imagino que los presupuestos que estaríamos elaborando en este diciembre serían un modelo de inversión púbilca y de apuesta por la transformación urbana que propusimos a los y las electoras.

Lo cierto es que, como concejal de la oposición, me ha resultado imposible dedicar a Tudela el tiempo, el esfuerzo y la dedicación que la ciudad necesita. En los tiempos que vivimos hace falta que todos los componentes de Izquierda-Ezkerra estemos al máximo de nuestras posibilidades, como ya lo están Olga, Marisa, Javier, Marius, Alberto e Irantzu, y desde ahora Inés Munuera, a la que deseo el mayor de los aciertos y que cuenta con sobrada capacidad política. Mis ocupaciones profesionales (sobre todo las periodísticas) no me permitían estar a la altura de la tarea política que mi grupo tiene por delante, y consideré que no debo ser un obstáculo para el trabajo de oposición.

En este momento me invaden tres sentimientos. El primero es de cierta frustración. Frustración por no haber visto reflejada en el consistorio la ilusión que vertimos en la campaña y tan generosamente nos regaló una buena parte de la ciudadanía de Tudela. El segundo es de agradecimiento, primero a todas y todos los que depositaron la papeleta de I-E en la urna; después a Batzarre e Izquierda Unida, formaciones políticas bajo cuyo paraguas acudí a las elecciones como independiente y que confiaron en mí para coordinar la campaña; también a todas las compañeras y compañeros de I-E, en los que siempre he encontrado un abrazo, una sonrisa y un hogar lejos del mío.

Pero el tercero es de confianza. Confianza en el trabajo que el grupo municipal, liderado por Olga Risueño, está realizando para trasladar a la institución las aspiraciones y los anhelos de los y las votantes progresistas de Tudela. Estoy seguro de que esa tarea dará sus frutos muy pronto. Con estas palabras me despido. Va a ser muy complicado que deje de ser tudelano. Que olvide el intensísimo año navarro que apareció de forma inesperada. Todos y todas tenéis un amigo en Madrid, en las ondas, donde sea. Un abrazo enorme.

David Martos
Exconcejal de Izquierda Ezkerra de Tudela