Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 06 de junio de 2020
  • Actualizado 06:41

Las fiestas sin móvil ¿pueden ser posibles?

Las fiestas sin móvil ¿pueden ser posibles?

Esto de las redes sociales tiene un peligro del que nadie parece enterarse. Hace no muchos años no había móviles, ni whatsapp y no habíamos oído nunca hablar de las redes sociales. Nos relacionábamos hablando, los mensajes eran por carta y excepcionalmente por telegrama. Los rollos de fotos duraban meses en la cámara y tardaban días en ser revelados en la tienda. No había problema. Hoy las redes sociales y el whatsapp han liquidando la relación personal y han impuesto la inmediatez.

El enganche a las redes es tan obsesivo que podríamos saber la vida de un vecino de Tudela solo con bucear en su Facebook, ¿por qué esa necesidad de exponer tu vida y vivencias en el dispositivo móvil a cualquier hora del día?, ¿cuál es el motivo de que haya multitud de personas que prefieran estar frente al ordenador de madrugada mandando mensajes a sus contactos en vez de dormir?. Esta dependencia del móvil está creando una merma en las relaciones personales. No he visto cosa más absurda que ver a un grupo de chavales de 15 años sentados en un banco, cada uno con su móvil mandándose mensajes y rebotándose videos y fotos entre ellos sin dirigirse la palabra.

Además nos hemos acostumbrado a responder sin pensar, de forma visceral e inmediata ante cualquier pensamiento u opinión que leemos en la red y lo mismo insultamos o menospreciamos a alguien que no opina igual, que mostramos un pensamiento u opinión que jamás diríamos en público salvo a personas muy allegadas. Parece que estar frente al móvil u ordenador nos da una fuerza y una inconsciencia atolondrada e incontrolada que nos hace enviar sin pensar, mensajes y fotos que a los cinco minutos nos arrepentimos de haberlos mandado.

Así que en estas fiestas dejemos el móvil apartado por unas horas, gocemos de la compañía de los amigos, de los almuerzos, del vino y de la música, divirtámonos y riamos con nuestros vecinos, retrocedamos unos años y disfrutemos sin tener que mandar a cada minuto un mensaje, una foto y un comentario de lo bien que lo pasamos. Felices fiestas.