Plaza Nueva

  • Diario Digital | jueves, 02 de abril de 2020
  • Actualizado 05:16

El maltrato nos hace más pequeños

El maltrato nos hace más pequeños

Con frecuencia, escucho programas de radio donde hablan mujeres maltratadas. Y tras escucharlo, me siento más pequeño como hombre.  Para muchos hombres la mujer continúa siendo una propiedad, no una compañera.

Desde la noche de los tiempos, al varón se le supone “hombría”, es decir, ser superior a la mujer. Todo hombre hemos nacido de una mujer, por ese “simple” hecho; las mujeres merecen todo nuestro respeto, apoyo y solidaridad contra los maltratadores.

Somos lo hombres los que tenemos que comenzar a terminar con esta masacre. Dejando marginado al maltratador, negándole el pan y la sal en cuanto sepamos de un individuo con esa actitud. Denunciarlo, en lugar de mirar hacia otro lado, para no comprometernos.

Por fortuna, a millones de hombres nos escandaliza escuchar las atrocidades que se hacen con las mujeres. Pero, también millones de hombres lo justifican, con el “algo habrá hecho”.

Son impresionantes los relatos de las mujeres maltratadas que con valentía y riesgo de su vida, se atreven a comentar sus casos personales. Y, sin embargo, tienen una gran falta de apoyo por parte de políticos, Justicia y Policía.

"Todo hombre hemos nacido de una mujer"

En tiempos muy próximos y tenebrosos y actualmente, ante la posibilidad de que alguien atentase contra un político, se asentaron a su servicio todas las fuerzas del Estado y guardaespaldas privados. Gastándose miles de millones de euros para protegerlos, y se decidió apoyar a las víctimas de esos atentados. Sin embargo, se escatiman medidas de protección para las víctimas de maltratos. ¿Por qué? ¿Dónde está la diferencia? Son ciudadanas en riesgo de muerte por unos terroristas asesinos.

¿O acaso no nos producen terror e indignación sus crímenes?

José Luis Ultra Arellano

Tudelano