Plaza Nueva

  • Diario Digital | martes, 10 de diciembre de 2019
  • Actualizado 03:52

De la política y de la pela

En este momento convulso de España y Cataluña, donde tantas sensibilidades están a flor de piel, es necesario más que nunca hacer un breve análisis de quién y por qué nos han traído hasta este punto, quizás sin retorno.

De la política y de la pela

En este momento convulso de España y Cataluña, donde tantas sensibilidades están a flor de piel, es necesario más que nunca hacer un breve análisis de quién y por qué nos han traído hasta este punto, quizás sin retorno.

Durante décadas los gobiernos de España (Felipe González y Aznar) tuvieron que aliarse con Jordi Pujol para tener mayorías. Entonces, Aznar hablaba catalán en la intimidad. Por lo tanto, política y pelas ya entraron a formar parte de los pactos. Pujol empezó a amasar poder y, como se vio años después, pelas, muchas pelas, para su lucro personal. Y poder para Cataluña.

En 2011, según el tribunal de cuentas, el partido de Jordi Pujol y Artur Mas entre otros, estaba en quiebra con –10.184.954€ y su socio UDC con -11.288.910€. Por lo tanto, como burguesía que son ambos partidos, tenían que rebelarse de alguna manera para no pagar.

Aunque la reivindicación de la independencia es del siglo pasado. La retomó el pasado 9-XI-2012 Artur Mas, donde cita en un mitin: que debe haber un referéndum catalán sobre la independencia antes del 2016. 

En las elecciones españolas de ese año, Mas pierde 12 pero le quedan 50 escaños; Esquerra catalana sacó por primera vez 21, que junto a los 13 de ICU. Suman mayoría soberanista en un coctel explosivo.

"No es cierto que los pueblos se merecen los gobernantes que tienen"

En mi opinión, lo de la independencia, fue un órdago de Mas que quizás sólo pretendía meter miedo, pero… no contaba que ERC y ICU le iban a obligar a seguir con ese órdago y esta vez de verdad. 

 Después de la rotura en 2015 de los dos socios UDC Y CDC se constituyó: PDC y en 2016 llegó Puigdemont... y ya lo estamos viendo.

Pero lo paradójico es que de las grandes empresas que se están yendo fuera de Cataluña, muchos de sus consejeros tienen en sus consejos de administración, miembros y simpatizantes del PDC, con lo cual están jugando con dos barajas.

Mientras a los medianos y pequeños empresarios no les queda otra que continuar en Cataluña, estén o no de acuerdo con la independencia. 

Por lo tanto, yo pediría un mucho de cordura a la hora de hacer boicot a los productos catalanes, porque los más perjudicados serían los de siempre, el pueblo inocente. En la mayoría de ocasiones, no es cierto que los pueblos se merecen los gobernantes que tienen.