Plaza Nueva

  • Diario Digital | viernes, 10 de julio de 2020
  • Actualizado 03:20

Unos juran por Hipócrates y otros prometen como Hipócritas

Unos juran por Hipócrates y otros prometen como Hipócritas

La crisis del coronavirus ha contagiado hasta la fecha a más de 8,4 millones de personas en el mundo y se ha llevado por delante la vida de 454.000 personas, más de 28.300 en el Estado español. Datos oficiales estremecedores pese a la evidencia de que están muy por debajo de los datos reales.

Los gobiernos dijeron que esto “es una guerra” pero ni siquiera a los/as soldados de primera línea, el personal sanitario, le garantizaron las armas más básicas para combatir: los EPIS y las UCIs. Se han provocado muchos contagios y se han perdido muchas vidas por la falta de personal y de medios. Y si el drama no ha sido mayor aún es por el tesón y la voluntad de todo el personal sanitario (médicos/as, enfermeras/os, limpiadoras, celadoras/es…)

Quienes como los trabajadores/as de la sanidad, las organizaciones sindicales, sociales o políticas que han venido denunciando en estos años las políticas privatizadoras, denunciando los recortes en sanidad y que la sanidad no es un negocio, es un derecho, tenemos la obligación y el derecho de señalar con el dedo a los culpables de que la pandemia ha causado más estragos de los que podría haber hecho con una sanidad pública al servicio de la sociedad y no de los especuladores .

Los gobiernos del PP y del PSOE que se turnaron en estos años, como Junts pel Sí o PNV en Cataluña y País Vasco, son responsables de las políticas de privatizaciones y recortes… que matan.

En todas las CCAA se lleva produciendo desde hace años una tendencia a disminuir las plantillas, cierres de centros, plantas y quirófanos, y recortes en atención primaria. No en vano, con los votos de PSOE, PP, PNV, CiU y CC se aprobó la Ley 15/97 de “Nuevas Formas de Gestión en la Sanidad” que abría el camino legal para transformar el sector público sanitario en un mercado para las constructoras y tras ellas los fondos buitres.

Las cifras a nivel mundial muestran que la pandemia está lejos de haber acabado y los rebrotes están al orden del día. Pero el gobierno PSOE-UP y todos los gobiernos autonómicos, al dictado de la gran patronal, están tomando decisiones a la carrera para que prevalezcan sus intereses económicos por encima de la vida de las personas. Los que hablan del “interés general” son los mismos que desmantelaron las industrias y generaron una economía de dependencia, en especial el turismo, y ahora en medio de tanta palabrería y promesas incumplidas no tienen más propuestas que optar entre morir de enfermedad o de hambre.