Plaza Nueva

  • Diario Digital | domingo, 07 de junio de 2020
  • Actualizado 02:20

La portada de un periódico tiene un espacio determinado; la duración de un programa informativo en la radio y la televisión, también. No ocurre lo mismo en la red: una página web no tiene límite. Si a eso le sumamos el empleo del hipertexto, podemos estar navegando durante una eternidad.

No obstante, está claro: se debe priorizar. ¿Qué es más importante? ¿Vender noticias o informar? ¿Qué se debe destacar en la portada? Se debe tener un criterio. ¿Cómo realizarlo?

Si no hay ninguna noticia de interés se establece algún tema político y asunto arreglado. Antes de la llegada del tsunami del coronavirus, el mayor problema era el asunto de los agricultores. Sí, claro que está el tema catalán. La reciente proclamación de la “mesa de negociación” es, en realidad, un instrumento para que las dos partes ganen tiempo. No hay solución posible: si en un matrimonio uno sea quiere ir y el otro desea continuar, nada podrá dejar satisfechos a las dos partes. 

Ahora todo es coronavirus. ¿Por qué? Hay una incertidumbre total. Las bolsas, siempre temerosas, se han derrumbado. Tiene lógica: es un mercado de expectativas. Además, hay riesgo de que nos pueda tocar la enfermedad y además es muy contagiosa. Cuando estaba en China, no teníamos tal preocupación. Otro tema de portada sería la plaga de langosta que está arrasando campos y más campos de cultivo en el noreste de Africa. No sale en los medios: nos pilla muy lejos y además, no es un problema que nos afecte directamente. ? ¿Qué se debe destacar en la portada? Preocupa más el asunto de los refugiados de Siria: se encuentran en las puertas de Grecia después de relajar Turquía sus fronteras. Aquí se percibe más riesgo. 

Nuestra cabeza es como la portada de un periódico. Un problema grave se vuelve banal ante asuntos que generan una gran incertidumbre.

Sí. La vida y las noticias son siempre relativas.