Plaza Nueva

  • Diario Digital | viernes, 10 de julio de 2020
  • Actualizado 01:55

Conspiración

Conspiración

Un asunto extraño, este de la tarjeta robada a Dina Bousselham (exasesora de Podemos), su recuperación y su difusión posterior. Además, llama la atención el enfoque de la prensa. Para unos medios, Pablo Iglesias se inventó la historia para decir que era una “víctima de las cloacas del Estado” y en consecuencia todo ello es causa de dimisión. Para otros medios, es tan sólo una historia chusca que la “prensa de derechas” intenta aprovechar para obtener un rédito político. 

¿Quién tiene razón? ¿Es Pablo Iglesias víctima de una conspiración? ¿O la conspiración la ha hecho él?

Cuesta tener una opinión clara. No hay otro remedio que leer los datos y las noticias de cada medio de comunicación, contrastar, estar atento a la resolución judicial y punto.

Todos tenemos sesgos dentro de nosotros mismos. Un votante de Podemos o alguien que simpatiza con el gobierno actual dará más importancia a unos sucesos determinados. Sucesos que para un votante del PP o alguien que simpatiza con la oposición no deben ser tenidos en cuenta; dará más peso a otro tipo de argumentaciones. Es obvio y muy complicado: es complicado valorar la realidad con un enfoque independiente.

En este contexto, los avances tecnológicos tienen una ventaja: se pueden grabar opiniones o comportamientos inapropiados, los cuales son pruebas de calado en posibles disputas judiciales. Por otro lado, está el envés: la tecnología permite construir pruebas falsas que sirvan para acusar a otras personas inocentes de manera que en algunos casos se pueden arruinar vidas enteras.

Con esta lógica, múltiples sucesos cotidianos pueden ser conspiraciones. ¿Es el coronavirus una idea china para descontrolar el mundo? ¿O es un invento americano? ¿Llegó Trump al poder gracias a los rusos? ¿Qué debemos creer?

No es fácil, no. 

Ante la duda, se recomienda usar el principio de la Navaja de Ockham. 

Tomar siempre la explicación más sencilla.