Plaza Nueva

  • Diario Digital | domingo, 07 de junio de 2020
  • Actualizado 01:41

Adicciones

Aumenta el consumo de alcohol en los jóvenes en forma de atracones. 

Se paralizan las licencias para poder abrir casas de apuestas.

Un porcentaje más alto del esperado da positivo en consumo de drogas en los controles policiales.

Titulares de este tipo son habituales en los medios de comunicación. Sin duda, las adicciones más preocupantes son el alcohol, las apuestas deportivas y las drogas. Eso sí, no olvidemos el tema del tabaco: la mayor parte de los médicos, fumadores incluidos, están de acuerdo. Eso lo peor para la salud.

¿Cómo hemos podido alcanzar estos niveles de adicción? ¿Qué podemos hacer desde el ámbito individual y público para controlar estos problemas?

A nivel social, el alcohol no tiene el impacto negativo que sí alcanza el juego o las drogas. Es lógico: ¿quién no ha pasado un rato agradable con un buen vino o una copita de tertulia? El problema real tiene dos aristas. Uno, el alcoholismo habitual. Dos, el atracón de cada fin de semana. En este caso, no parece una solución socialmente aceptada subir mucho los impuestos: cuando la antigua ministra Elena Salgado lo intentó, casi la echan. Se debe apelar a  la responsabilidad individual con uno mismo y con los demás: si un amigo o conocido tiene un problema de este estilo, conviene alertarle. Por otro lado, existen organismos públicos que ayudan a rehabilitar a las personas que han caído en este tipo de adicciones.

Estos organismos sirven también para las casas de apuestas y las drogas. En uno y otro caso el cerebro se acostumbra a la dopamina (hormona del placer) y termina necesitándola. Lo que ocurre es que al jugar segregamos la dopamina internamente; al drogarnos, externamente.

Las medidas coercitivas las conocemos todos.

¿Por qué no promover medidas preventivas? 

A la dificultad de acceso le añadimos educación, educación y más educación.