Plaza Nueva

  • Diario Digital | viernes, 14 de agosto de 2020
  • Actualizado 16:55

La crisis va por barrios

La crisis va por barrios

Aquella crisis del 2008 fue una crisis global. Afectó al sistema financiero por contagio del inmobiliario, y de rebote pinchó la burbuja financiera. Las crisis financieras son como perder el aceite en un motor en marcha. Se recalienta y explota. Y es que los bancos son los que facilitan el crédito para que los engranajes se muevan convenientemente. 

La crisis actual también ha afectado a todos, pero a unos más que a otros. El confinamiento era algo impensable que provocó caídas en el consumo no vistas ni en tiempos de guerra. Porque en la guerra se sigue produciendo y fabricando. El sector alimentación, y en especial la tecnología se han visto reforzados. 

Ahora una vez abierta nuestra economía, vemos que las empresas vuelven a coger ritmo, empiezan a salir de los ERTE y a moverse de nuevo. Pero hay sectores que están muy afectados, en los que las quiebras son como la caída de las fichas del dominó, que una vez empiezan no puedes pararlas. Esos sectores están heridos de muerte, y tienen que ver con una parte de lo que somos potencia mundial, el turismo (nacional o extranjero) y todas las industrias que lo rodean. 

Nuestro Gobierno tan endeudado no tiene margen de maniobra, la UE con sus mastodónticas e inoperativas instituciones no va a hacer nada hasta dentro de un año o más. Estamos en nuestras propias manos. Este año no hay fiestas patronales. ¿De verdad? 

Creo que una parte de nosotros no lo acaba de entender. Todas las empresas que viven de esos sectores dañados merecen nuestro apoyo. 

Vamos a consumir sus productos en cuanto se pueda, respetando las medidas higiénicas, claro. 

En el peor de los casos siempre podremos sacar una botella de vino a la calle y cantarnos unas jotas.