Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 28 de noviembre de 2020
  • Actualizado 20:32

Las calderas de una deuda impagable

Las calderas de una deuda impagable

La deuda de Tudela es extensible a todas las poblaciones riberas en situación semejante.

Pasando de soslayo por la imposibilidad de saber con exactitud la cuantía de la deuda tudelana, cifrada en unos 47 millones en octubre, luego en diciembre en unos 43, pero que tras devolver el préstamo de la Casa de Cultura (gastado ilegalmente en algo para lo que no había sido concedido), no se sabe si con todo el cash de la caja municipal o con un préstamo nuevo (que también sería deuda), se quedaría al final en 28. Buff, dejémoslo. El nuevo equipo de gobierno de mayo ya nos dirá qué hay en los cajones, ya que la intervención municipal no dice nada. Lo claro es que es la mayor deuda de todos los municipios.

Mi pregunta a todos es: ¿Somos responsables de esta deuda, aunque la mayoría hayan votado a UPN y PP? ¿Tudela tiene capacidad para pagarla? ¿Es justo que estemos hipotecados, sin capacidad de realizar inversiones, los próximos 15 ó 30 años? ¿Es justo que estemos pagando la solución del PP, que ha sido subir la contribución y sus valoraciones entre un 30 y un 300%?

Todos somos conscientes de la necesidad de una regeneración democrática institucional que impida que los equipos de gobierno se pongan los sueldos a sí mismos, que contraten a quien quieran y con clausulas inauditas, y que se gasten y endeuden sin límite, y nadie sea responsable de nada. Pero mientras esta regeneración llega, y dado que con estas reglas de juego los menos culpables somos los propios tudelanos, es hora de que oyéramos a algún responsable político alguna solución imaginativa y real.

 "Somos responsables de esta deuda...

 ¿Tenemos capacidad para pagarla?"

Montoro, desde la Hacienda central, hace dos años se hizo cargo de la imposibilidad de pago de las administraciones locales a sus proveedores pidiendo una relación de morosidad y haciendo frente al pago. Bien que no fue igual para todos los proveedores y según afinidades, unos cobraron el 100%, otros debieron renunciar a los pleitos por impago y sus intereses de demora y otros debieron hacer una quita del 30%. Pero se solucionó.

Ahora Montoro vuelve a acudir a la imposibilidad de hacer frente de ayuntamientos y autonomías a sus deudas, y desde diciembre ha abierto una línea de financiación de esa deuda al 0% de interés. En Navarra, con 3.500 millones de deuda impagable igualmente y aliviada por los 1.500 salvados del IVA de la Volskwagen, por cuestión foral, no se ha acogido a esta medida. Y en Tudela ningún grupo hace mención a esta ni a ninguna otra fórmula.

Lo que está claro es que, si nadie que tomó las decisiones que nos han llevado a esta situación de insolvencia es responsable, tampoco los tudelanos somos responsables de la misma. Y si el responsable es la propia toma de decisiones administrativas políticas, deben ser otras instancias superiores las que se hagan cargo o ayuden a salir de la situación. Es decir, que el Gobierno de Navarra nos ayude a coste cero al pago de la deuda en si, y a proveer los medios necesarios de inversión para que las ciudades como Tudela no mueran aún más por inanición. Y que los tudelanos tengamos las mismas valoraciones e impuestos de catastro que el resto.

Espero con ansia las propuestas electorales de los partidos para las próximas elecciones en este tema del que no quieren ni hablar.

Ángel Guillén

Empresario Ribero