Plaza Nueva

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 03:00

Mínimo producto viable

Mínimo producto viable

Recuerdo cuando empecé en los negocios, a finales del siglo pasado, que el 90% de los negocios funcionaban y eran rentables, aunque no hubiera una buena gestión por parte de los empresarios. Todo lo que se ofrecía al mercado, se compraba. Hoy día, tan sólo 25 años después, el termino se ha invertido. El 90% de los nuevos negocios fracasan es sus primeros años de vida. Y es verdad que el negocio de internet ha contribuido esencialmente a este fracaso.

Asisto continuamente estupefacto a charlas y lecturas animando al emprendimiento. Es decir, asisto estupefacto a ver y escuchar cómo envían al 90% de los emprendedores al fracaso seguro. ¿Y por qué, os preguntaréis? Porque la mayoría de los emprendedores sólo tienen ideas y no saben de negocios.

Lo veo con frecuencia en mis reuniones con ellos. Pero lo peor de todo, es que no saben si su idea se la va a comprar alguien, aparte de su familia. Sólo se obsesionan con creer tener la mejor idea del mundo. Por lo tanto, lanzo ya dos recomendaciones: La primera es que las ideas no valen nada, hasta que hables con varios posibles clientes (no familiares), que les guste tu idea y que se comprometan a comprártela; y la segunda es que cuando consigas esto, crees el Mínimo Producto Viable, es decir, construyas el primer objeto/servicio, con las menores funciones posibles y al menor coste, para que el precio de venta sea también el menor posible y te lo compren tus potenciales clientes. Si esto se cumple, puedes seguir con el proceso. 

Estadísticamente, son necesarias 8 ideas para convertir a una en viable, por lo que el emprendimiento actual, requiere crear hablando siempre con clientes potenciales, asegurándonos de que lo comprarán y, posteriormente, crear los productos/servicios mínimos para ver si realmente los compran.

A partir de aquí, hay que entender cómo funcionan los negocios, pero sin los pasos anteriores ni te molestes, si no quieres fracasar seguro.