Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 23 de septiembre de 2020
  • Actualizado 05:58

Racionalización del mapa municipal de Navarra

Racionalización del mapa municipal de Navarra

Lo que empezó como un globo sonda sobre la posibilidad de fusionar Ayuntamientos cada vez se está convirtiendo en una mayor reivindicación de racionalización de la planta municipal. En España existen 8.119 municipios de los que sólo 147 cuentan con más de 50.000 habitantes mientras que 4.898 tienen menos de 1.000, 3.863 no llegan a 500 y 470 ni siquiera a 50. A lo que hay que sumar 3.721 Entidades Locales Menores, 1.024 mancomunidades, 3 entres metropolitanos, 81 comarcas, además de consorcios, agrupaciones, etc., etc. Es decir, estamos ante una situación absolutamente insostenible.

El Gobierno acaba de remitir a Bruselas el plan presupuestario para 2015 en el que cobran un protagonismo especial las entidades locales como salvadoras del objetivo de déficit del conjunto de las Administraciones Públicas, llamando la atención que se cuantifique un ahorro de 622 millones por la fusión de Ayuntamientos cuando la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local solamente prevé las fusiones voluntarias a través de incentivos económicos, cuando esto no es nuevo. Ya la actual Ley de Haciendas Locales prevé un 17 % más en la participación en los ingresos del Estado para aquellos municipios que pasen de 5.000 habitantes sin que hasta la fecha haya producido ningún resultado al respecto, por lo que no parece que aumentar ese porcentaje en un 10 % adicional para los que se fusionen, que es lo que prevé esa Ley de Racionalización, vaya a desembocar en tal número de ellas que supongan ese ahorro previsto por el Gobierno en dicho plan presupuestario.

Navarra no es precisamente de las mejor situadas, pues sus Ayuntamientos, quitando las ciudades de más de 50.000 habitantes para evitar las distorsiones que generan en los números finales, tienen una media de población de 1.635 habitantes, por debajo de los 2.767 de España, y 250 de sus 272 municipios no llegan a los 5.000 vecinos. Y son precisamente estos, que suponen el 92 % del total, los que reciben menos ingresos del Estado al estar en el tramo más bajo del reparto.

"Estamos ante una situación absolutamente insostenible"

En una primera aproximación a una hipotética fusión realizada desde un prisma lógico y teniendo en cuenta las limitaciones que la orografía impone nos daría que Navarra no debería pasar de los 70 Ayuntamientos. Y los beneficios de esta unión son evidentes: por una parte el ahorro en gasto corriente, duplicidades de servicios y sobrecoste en edificios municipales, y por otra parte el aumento de financiación por la participación en los ingresos del Estado tanto al aumentar el coeficiente previsto en la Ley de Haciendas Locales al sobrepasar los 5.000 habitantes como por el incentivo adicional que establece la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. Todo ello nos daría un total, aproximadamente y hablando en cantidades mínimas, entre 6 y 8 millones de euros anuales, a lo que habría que sumar el ahorro en sueldos, dietas, asignaciones y otros gastos de representación de los políticos municipales que no he tenido en cuenta ante la diversidad existente, pero que supondría junto con lo anterior una cantidad disponible en torno a 800 mil euros por legislatura y Ayuntamiento resultante de la fusión, lo que traería consigo una mayor prestación de servicios públicos y la mejora de los existentes con el consiguiente aumento de la calidad de vida de los vecinos.

Todo esto debería ser suficiente para que algo se mueva al respecto para racionalizar el mapa de planta municipal de Navarra y con ello una mayor prestación de servicios públicos y la mejora de los existentes con el consiguiente aumento de la calidad de vida de sus vecinos. Pero yo soy muy escéptico al respecto y si no ha dado el resultado esperado hasta ahora no parece que haya visos de que sólo con esos incentivos vaya a ser suficiente por lo que creo que finalmente habrá que adoptar otro tipo de medidas, menos amables pero cada vez más necesarias e inaplazables.

Alejandro de Diego

Secretario Admon. local

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